En lo que fue una quinta ronda de negociaciones esta semana, Israel y Líbano firmaron un acuerdo marco en Washington para avanzar hacia la paz en Medio Oriente. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien presenció el momento de la firma del convenio afirmó que es "el comienzo del comienzo" para la paz definitiva, y adelantó que es la primera "de varias" instancias todavía faltantes para garantizar la tranquilidad regional.
Sin embargo, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó el acuerdo y afirmó que "debería ser sustituido" por el memorando de entendimiento de 14 puntos entre Irán y Estados Unidos, el cual "ya establece" las pretensiones libanesas: el retiro de las tropas israelíes de los territorios del sur del Líbano. Hubo protestas de afines a Hezbolá en el centro de Beirut en rechazo del acuerdo. Por su parte, Estados Unidos atacó de nuevo la región de Ormuz del territorio iraní, lo que fue rápidamente condenado por el gobierno de Irán y respondido con un contraataque de la Guardia Revolucionaria sobre posiciones militares estadounidenses en la región.
