El psicólogo Emi González se metió de lleno en un tema que a muchos les suena familiar: se trata de esas veces en que decimos o hacemos cosas sin planearlas y que después nos sorprenden. En un streaming en vivo, el especialista vinculó esa experiencia cotidiana con conceptos freudianos, tomando como punto de partida un tuit viral que alcanzó más de 120 mil likes.
El tuit, que mostraba un diálogo entre un hijo y su padre, decía: “Le dije a mi viejo, me traicionó lo inconsciente y me respondió, nunca te juró lealtad”. Esa frase, junto con la imagen de Sigmund Freud, condensa la idea de que el inconsciente no está sometido a nuestra voluntad consciente y, por lo tanto, puede actuar sin que lo esperemos.
González explicó en LM Neuquén en vivo que estas “traiciones” del inconsciente son en realidad reflejos genuinos de deseos o pensamientos que no reconocemos claramente. “Nunca el inconsciente nos juró lealtad”, enfatizó, remarcando que este ámbito mental sigue sus propias reglas y no se alinea necesariamente con lo que queremos o planeamos de manera consciente.
5 ejemplos cotidianos de "traiciones" del inconsciente (y qué revelan sobre vos)
El inconsciente nunca te juró lealtad, sigue sus propias reglas. Y de vez en cuando, sin aviso, se cuela en tus palabras, tus olvidos o tus actos. Acá te dejamos cinco ejemplos cotidianos para que lo reconozcas.
1. Llamar a tu pareja con el nombre de tu ex. Es el clásico. Estás en una cena tranquila, querés decir "te quiero, Ana" y sale "te quiero, Carla". El inconsciente no mide consecuencias. Puede estar revelando un recuerdo afectivo no resuelto, una asociación inconsciente entre ambas personas o simplemente un resto de memoria emocional que la conciencia no borró del todo.
2. Olvidarte de una reunión con alguien que te cae mal. No es casualidad. Tu agenda no falla con los planes que te entusiasman. Pero cuando se trata de un almuerzo con esa persona que te genera conflicto, "se te pasó", "lo anotaste mal", "creías que era otro día". El olvido no es memoria frágil: es memoria selectiva. El inconsciente protege tu bienestar evitando lo que le resulta desagradable.
3. Decir "me alegra odiarte" en lugar de "verte". El famoso lapsus. Querés ser amable, pero tu boca dice lo contrario. Los psicólogos consideran que estos errores no son azarosos sino que son la irrupción de un deseo o pensamiento que la conciencia censura.
4. Perder las llaves justo antes de hacer algo que no querés. Ir a esa reunión no te entusiasma, pero no te animás a cancelar. De repente, las llaves no aparecen. Buscás diez minutos, te estresás, llegás tarde. El inconsciente no te sabotea a propósito, pero encuentra en el olvido una vía de escape legítima para aquello que no te animás a decir con palabras.
5. Apoyar a alguien en una discusión familiar cuando tu intención era ser neutral. Estás en medio de una pelea entre dos familiares. Tu plan era no meterte. Pero de repente, soltás un comentario que delata tu postura.
