En el contexto de crisis económica que atraviesa el país por las políticas de Javier Milei, una de las empresas más importantes del comercio de electrodomésticos del país solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores.
Se trata de CARSA S.A., la firma chaqueña que opera bajo licencia la marca Musimundo, que comenzó este procedimiento con el objetivo de reorganizar sus deudas y evitar un agravamiento de su delicada situación financiera.
La presentación fue realizada ante el Juzgado Civil y Comercial N° 23 de Resistencia, Chaco, y posteriormente comunicada a la Comisión Nacional de Valores (CNV). La decisión también fue ratificada por la totalidad de los accionistas durante una asamblea en la que la compañía reconoció que ya no se encontraba en condiciones de afrontar regularmente sus compromisos económicos.
La crisis de Musimundo
Uno de los principales indicadores del deterioro financiero fue el rechazo de cheques por falta de fondos por aproximadamente $1.593,4 millones. A esa situación se suma la existencia de cheques de pago diferido con vencimientos hasta el 31 de octubre de 2026 por unos $2.480 millones. No obstante, la documentación societaria no permite determinar si ambos montos corresponden íntegramente a obligaciones distintas o si existe una superposición parcial entre esas cifras.
Sin embargo, la magnitud del problema excede ampliamente esos valores. De acuerdo con información financiera utilizada por Moody's Local Argentina, CARSA registra actualmente un pasivo cercano a los $63.503 millones, muy por encima de los $54.874 millones y los $44.822 millones informados en períodos anteriores.
La empresa venía acumulando pérdidas y un creciente deterioro de su estructura financiera, por lo que el concurso preventivo aparece ahora como el principal instrumento para intentar ordenar sus obligaciones y garantizar la continuidad de sus operaciones.
CARSA nació en la provincia del Chaco y durante años logró consolidarse como una de las mayores cadenas de venta de electrodomésticos del interior del país. En su etapa de mayor expansión llegó a operar más de 100 puntos de venta y superó los 2.000 empleados.
Ese escenario quedó muy lejos de la actualidad. Según la información institucional de la propia compañía, hoy mantiene presencia comercial principalmente en Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa y la provincia de Buenos Aires, además de desarrollar actividades vinculadas a la logística y a la fabricación y comercialización de colchones y sommiers.
La necesidad de obtener liquidez ya había quedado expuesta meses atrás, cuando la empresa convocó a una asamblea para analizar la posible venta de 45 sucursales. Esa operación motivó que Moody's Local colocara la calificación crediticia de CARSA en revisión con perspectiva negativa, al advertir que la empresa buscaba desprenderse de una parte significativa de su estructura comercial para obtener recursos destinados al pago de sus obligaciones financieras.
En su presentación, la compañía atribuyó la crisis a una combinación de factores económicos. Entre ellos mencionó la caída del consumo, el ingreso de mercadería importada, la reducción de los márgenes comerciales, los problemas de abastecimiento de determinados productos y las dificultades que atraviesa el mercado de consumo masivo. Además, la empresa consideró que la actual reconfiguración de la economía argentina favorece a sectores con menor intensidad de empleo, mientras afecta especialmente a actividades tradicionales vinculadas al comercio minorista.
