La industria textil enfrenta un escenario cada vez más crítico: siete de cada diez máquinas permanecen detenidas en los últimos meses, revelando la magnitud de la crisis que atraviesa el sector. La provincia de Corrientes no escapa a esa realidad y los trabajadores del sector lo sufren: el secretario adjunto de la Asociación Obrera Textil (AOT) local, Isaac Solís, advirtió que los incrementos para el próximo acuerdo paritario "no superarían el 1,5% o 2%".
En el marco de una inflación que no se desacelera y el aumento del costo de vida en el territorio que gobierna Juan Pablo Valdés, Solís confirmó que el convenio salarial vigente se extendió hasta abril. La AOT acordó para el período diciembre 2025 - marzo 2026 el pago de sumas no remunerativas de $210.000 mensuales para los trabajadores.
En declaraciones a Radionord, el secretario adjunto señaló que se abrirá otra instancia de negociación en los próximos días, pero consideró que las expectativas deben ser moderadas por "la situación actual del sector".
La actividad lleva dos años consecutivos a la baja. Según un informe de Fundación Pro Tejer, la producción industrial textil cayó un 33% interanual en febrero y un 36% respecto al mismo mes de 2023. El impacto alcanza también a la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, que descendió 18% frente a 2025 y 20% frente a 2023.
A este cuadro se suma un cambio profundo en el escenario comercial argentino, motivado por la apertura y desregulación de las importaciones. Durante 2025, las importaciones de ropa y confecciones de hogar crecieron un 185% en cantidades. En 2026, la tendencia se mantiene al alza, con ingresos a valores históricamente bajos, en muchos casos por debajo de los precios de referencia.
Corrientes cuenta con al menos seis plantas textiles que cumplen un rol central en el entramado productivo y social de la provincia. No se trata solo de actividad industrial, sino que en muchas localidades estas fábricas son el principal motor del empleo y del consumo.
Ante la falta de respuestas, 460 despedidos de una textil mantienen las protestas
El contexto de la discusión salarial está atravesado por una crisis estructural que se profundiza. El caso más contundente es el cierre definitivo de dos plantas textiles de la empresa centenaria Emilio Alal.
El pasado 25 de enero, la hilandería confirmó la decisión que afectó a 460 trabajadores: del total, 260 empleados que se desempeñaban en la localidad correntina quedaron en la calle. En tanto, otros 200 empleados fueron despedidos en Villa Ángela, Chaco.
Tras la confirmación de los despidos, los empleados comenzaron a realizar múltiples protestas para reclamar el pago total de las indemnizaciones y visibilizar la problemática con cortes de rutas. Los meses pasaron, pero las protestas no perdieron peso: este martes, ex operarios realizaron pegatinas y pintadas en la zona de la nueva costanera, en coincidencia con la presencia de funcionarios del Gobierno provincials que participaron de la inauguración de las nuevas defensas costeras.
Según detalló el medio Norte Corrientes, el objetivo de la intervención fue aprovechar la visibilidad del acto oficial para reiterar el reclamo por el pago de las indemnizaciones adeudadas. "Seguimos en la calle porque no tenemos respuestas", señalaron los trabajadores, que en paralelo también llevaron adelante manifestaciones frente a domicilios vinculados a los propietarios de la firma, pese a restricciones judiciales vigentes.
