Qué encontró la Policía en la escuela de San Cristóbal, donde mataron a un niño de 13 años

Las manos del sospechoso, de 15 años, fueron peritadas en el establecimiento donde ocurrió la tragedia. También encontraron el arma y varios perdigones, entre otros elementos.

30 de marzo, 2026 | 17.01

El tiroteo en un colegio santafesino conmocionó al país esta mañana. Un estudiante de 15 años ingresó armado a la Escuela N°40 de la ciudad de San Cristóbal y mató a un compañero, de 13. Según se reconstruyó a partir de testimonios, el agresor disparó entre cuatro y cinco veces.

Además de asesinar en el acto a un alumno, el atacante hirió a otras personas, que debieron ser atendidas de manera inmediata por equipos médicos locales y de la zona. Los pacientes que resultaron heridos fueron ocho, seis de ellos permanecen internados en el hospital local, con heridas superficiales y en condición estable.

Otros dos pacientes fueron derivados al Hospital Regional de Rafaela "Dr. Jaime Ferré" con heridas de arma de fuego. Uno de ellos es un menor de 13 años, que ingresó en código rojo. Actualmente se encuentra lúcido y hemodinámicamente estable. Según trascendió, en la brevedad será trasladado al Hospital Alassia de la ciudad de Santa Fe para comenzar una atención de mayor complejidad.

El otro es un varón de 15 años, que fue trasladado para controles de rutina por heridas superficiales. Afortunadamente, en su caso no hubo gravedad ni activación de códigos de emergencia.

Qué encontró la policía en el lugar de la tragedia

Alrededor de las 7:10 de este lunes, la Policía de San Cristóbal recibió una alerta: se registraban disparos en una de las escuelas más destacadas de la ciudad, a unos 180 kilómetros de la capital de la provincia. Los efectivos tardaron unos 10 minutos en llegar al establecimiento, cuando los chicos escapaban corriendo de la institución.

Cuando la policía llegó a la escuela, la víctima, identificada como Ian Cabrera, de 13 años, ya había muerto y el agresor había sido reducido por un asistente escolar que logró sacarle la escopeta. 

Los disparos comenzaron en el baño de la escuela, donde los agentes realizaron una relevamiento fotográfico y criminalístico. Allí encontraron dos vainas servidas, una canana con varios cartuchos calibre 12/70 UAB, un taco contenedor de cartucho, una mochila, un buzo de color negro y perdigones varios.

En el patio norte del colegio, secuestraron dos tacos contenedores de cartucho. Sobre la vereda de en frente de la institución, encontraron una escopeta calibre 12 con dos vainas percutadas. Además, la policía tomó rastros de ambas manos, cuello  y cara stubs del imputado, y se realizó un dermotest con cinta adhesiva y difenilamina. El resultado fue positivo en ambas manos.

El testimonio de una docente

Carolina Morel, docente de la institución brindó detalles del momento: “Como en todas las comunidades educativas, hay situaciones, pero generalmente es una comunidad relativamente tranquila, donde eventos de estas características jamás se habían vivenciado".

Morel aseguró que hubo "algunas situaciones", pero insistió en que nunca habían imaginado una escena como la que ocurrió este lunes. “Escuchamos detonaciones que no sabíamos de dónde venían hasta que un docente se acerca angustiado contando que había un chico disparando”, relató la profesora en diálogo con Infobae en vivo. En ese momento, se encerraron en la sala de profesores y llamaron a la policía.

"Tratamos de contener la situación hasta que miembros de la comunidad educativa se aproximaron hacia el joven que tenía el arma, lo desactivaron y lo sentaron en un costado. Pude ver la escena donde había un chico tirado. Me acerqué a ver si presentaba signos vitales, pero no pude evidenciarlo”, narró. Respecto al agresor, Morel contó que vio al estudiante al lado de los preceptores que lo contenían. "Él estaba abstraído, en estado de shock, desarmado, sentado. No puedo decir si comprendía lo que había sucedido”.