El palacio de ensueño que podés visitar gratis en Buenos Aires: para los fans de la historia y la arquitectura

Se trata de un lugar con acceso gratuito, perfecto para ir a disfrutar de una tarde llena de cultura e historia. El Palacio Ceci se encuentra en el corazón de Villa Devoto y fue construido hace más de cien años.

06 de julio, 2026 | 13.52

El barrio de Villa Devoto alberga una de las joyas patrimoniales de la arquitectura residencial de principios del siglo XX en la Ciudad de Buenos Aires: el Palacio Ceci. Se trata de una antigua vivienda suburbana de diseño ecléctico edificada entre 1913 y 1918 por la empresa constructora Ceci Hermanos, destinada originalmente a ser la casa familiar del empresario Nicolás Ceci.

Con el paso de las décadas, el inmueble modificó su uso residencial y, a partir de 1938, se transformó en la sede de la Escuela de Educación Especial Bartolomé Ayrolo, institución que posteriormente se mudó a un predio adyacente. El valor histórico y ornamental de la estructura motivó que en 2001 la Legislatura porteña le otorgara una protección legal específica bajo la Ley Nº 656, declarándola bien de interés arquitectónico.

Tras un exhaustivo proceso de puesta en valor y restauración edilicia iniciado en 2023, el espacio reabrió sus puertas al circuito turístico local. En la actualidad, el recinto puede recorrerse de forma gratuita mediante paseos guiados de aproximadamente 50 minutos de duración.

El cronograma de ingresos estipula turnos los días miércoles a las 11 y a las 13, mientras que los fines de semana (sábados y domingos) y jornadas de feriados las salidas se realizan a las 11, 14 y 16 horas. Debido a que las vacantes por grupo son acotadas, el acceso requiere de una reserva previa digital gestionada a través de la plataforma Entradas BA.

Palacio Ceci.

Otro lugar idílico para visitar en Buenos Aires

A unos 30 kilómetros del centro porteño, en la localidad de Ezeiza, se localiza Plaza Canning, un complejo comercial a cielo abierto cuya arquitectura replica la fisonomía de una villa antigua europea mediante el uso de calles de adoquines, puentes y balcones ornamentados con vegetación. La propuesta se consolida como una alternativa de miniturismo para los fines de semana largos dentro del Gran Buenos Aires.

El espacio nuclea un polo gastronómico que abarca diversos restaurantes y bares, combinando esta oferta con locales de indumentaria, librerías y una feria orientada a las artesanías. Asimismo, el complejo estructura una agenda de actividades recreativas y espectáculos aptos para todo público que varía según la estacionalidad; actualmente, la grilla de actividades de los días sábados contempla un espacio dedicado al intercambio de figuritas del Mundial 2026.