La histórica propiedad de la familia Macri, conocida como Casa Salvadori, volvió a salir al mercado inmobiliario en Buenos Aires, generando gran interés debido a su valor arquitectónico y su ubicación privilegiada. Originalmente, la vivienda de Franco Macri fue puesta a la venta en 2019 por US$8,9 millones, pero la casa sufrió sucesivas rebajas hasta situarse en un precio cercano a los US$6 millones.
Este valor representa un punto de equilibrio entre el valor histórico y arquitectónico de la vivienda y lo que el mercado está dispuesto a pagar actualmente. La propiedad no logró concretar la venta en años anteriores a pesar de las reducciones, lo que refleja las particularidades del segmento de lujo y la demanda vigente.
Situada en el exclusivo barrio porteño, la casa se encuentra cerca de embajadas, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), la avenida Figueroa Alcorta y el shopping Paseo Alcorta. Esta ubicación la hace atractiva para compradores institucionales, corporativos y diplomáticos, así como para inversores y empresarios extranjeros que buscan una residencia en Argentina.
El interés internacional por inmuebles de alta gama en Buenos Aires se confirma con ejemplos como la reciente compra del magnate estadounidense Peter Thiel, quien adquirió una propiedad cercana por cerca de US$12 millones. Esto redefine el perfil de demanda para la Casa Salvadori y otras propiedades similares en la zona.
Una mansión con mucha historia
Diseñada en 1940 por el arquitecto Antonio Ubaldo Vilar, la casa representa uno de los exponentes más puros del racionalismo en Argentina. Vilar fue responsable de emblemáticas obras como las 180 estaciones del Automóvil Club Argentino, el Hindú Club y el Banco Popular Argentino. La exclusividad y el valor histórico de la vivienda la convirtieron en sede de eventos culturales como "Meet The Artist" en 2022.
Desde la calle Eduardo Costa, la casa se destaca por su frente de 45 metros con líneas rectas y blancas que contrastan con el estilo más clásico del barrio. Con 1280 m² cubiertos distribuidos en cuatro plantas, la propiedad ofrece un amplio espacio con siete dormitorios y 12 baños, todos accesibles mediante ascensor principal, otro de servicio y una escalera.
En la planta baja se encuentran el hall de ingreso, una sala de reuniones, un escritorio con baño, varias oficinas y el sector de servicio. La planta social incluye el comedor principal, living, sala de lectura, bar, cocina, comedor diario y un dormitorio con balcón, espacios pensados para jerarquía y confort.
El segundo piso alberga el sector más privado, con un living íntimo, la suite principal con hall, vestidores y baño en suite, dormitorios adicionales, baños completos, cocina con comedor diario y una terraza privada. Finalmente, en el último nivel se ubican un escritorio con baño, un gran salón de estar, gimnasio y una terraza con parrilla.
El barrio donde se encuentra esta joya arquitectónica cuenta con residencias de figuras reconocidas como Susana Giménez, Marcela Tinayre, Flavia Palmiero y Mariana Fabbiani. Además, Peter Thiel adquirió una casa que alquila en la zona, lo que reafirma la exclusividad del entorno.
