La imponente mansión de Gabriel Batistuta en Santa Fe: más de 100 hectáreas y cancha de golf propia

Alejado de la fama, el exgoleador disfruta de su mansión en Malabrigo, donde combina agropecuaria, deportes y asados familiares. 

16 de junio, 2026 | 19.43

Gabriel Batistuta, uno de los máximos íconos del fútbol argentino, cambió la adrenalina de los grandes estadios por la tranquilidad de una imponente propiedad en la localidad santafesina de Malabrigo. Allí disfruta junto a su familia de un estilo de vida alejado del ruido y la exposición mediática que marcó su carrera.

La mansión donde reside se extiende sobre un terreno de 129 hectáreas, un espacio equivalente a casi 177 canchas de fútbol. Este lugar no solo es un refugio natural, sino que también está equipado para satisfacer las pasiones y hobbies del exdelantero. Entre sus instalaciones, destacan una cancha de vóley y una privada de golf, deporte al que se volcó con gran entusiasmo tras su retiro.

Sobre su afición por el golf, Batistuta recordó con humor una anécdota que involucra al entrenador español Pep Guardiola: “Al golf juega bien Pep, sí, juega bien, es terrible, siempre quiere ganar… ¡Pero conmigo no puede!”. Esta frase refleja la pasión y competitividad que mantiene, incluso fuera del fútbol.

Los detalles de la mansión de Batistuta 

La propiedad también tiene un escudo que simboliza su historia y afectos. Las letras “LG” rinden homenaje a La Gloria, la madre del exfutbolista. Además, el diseño incluye una flor de lis, símbolo de su inolvidable etapa en la Fiorentina de Italia, y tacos de polo, que representan otra de sus aficiones personales.

En el interior, la vivienda presenta un estilo campestre con predominancia de madera oscura, muebles macizos y paredes a la cal, buscando armonizar con el paisaje rural. El gran living con hogar a leña es el epicentro de las reuniones familiares en invierno, mientras que en verano la pileta cobra protagonismo como punto de encuentro social.

Pero el alma de los encuentros está al aire libre, con un asador profesional y un horno de barro donde Batistuta suele preparar comidas para su familia y amigos. Con su característico humor, el ex goleador de la selección bromea: “¡Mejor asador que goleador! Abro el desafío, anótense”, mientras atiende las brasas.

Desde que se retiró del fútbol, Batistuta se involucró en la producción agropecuaria, aprendiendo y desarrollando actividades vinculadas al campo. “Para trabajar en el campo tenés que estar preparado; hay que laburar por si viene la seca, hay que tener pozos de agua, hay que vacunar. Si no estás organizado, no es rentable para nada”, explicó en varias ocasiones, destacando la disciplina que requiere esta nueva etapa.

La propiedad cuenta con una cancha de voley y otra de golf.