Cómo detectar a un mentiroso: las señales que revela la psicología

La psicología forense identificó patrones para detectar mentiras. Qué señales observar, cómo hacer las preguntas correctas y por qué no existe un indicador universal.

16 de mayo, 2026 | 11.42

Detectar a alguien que miente no es tan sencillo como mirarle la nariz o los ojos. La psicología forense viene estudiando el tema desde hace décadas y encontró patrones que ayudan a identificar el engaño. Te contamos qué señales tenés que observar, qué dice la ciencia y cómo aplicar estrategias concretas para darte cuenta cuando alguien te miente.

Por qué es tan difícil detectar a un mentiroso

Mentir es una conducta humana mucho más frecuente de lo que nos gusta admitir. Sin embargo, identificarla con certeza sigue siendo un desafío enorme. Décadas de investigación en psicología demostraron algo que descoloca: no existe un indicador único y fiable para distinguir a un mentiroso de una persona que dice la verdad. Comportamientos como reírse nervioso, evitar la mirada o tartamudear no alcanzan como prueba.

"El mensaje de la literatura psicológica sobre el engaño humano es claro y bastante consistente: no hay un indicador confiable del engaño", afirma Coral Dando, profesora de psicología forense en la Universidad de Westminster y ex policía en Londres. La experta explica que depender del lenguaje corporal conduce a errores sistemáticos, tanto para ciudadanos comunes como para profesionales entrenados.

El error de creer de más y de sospechar de más

Según Dando, el problema arranca en dos sesgos opuestos que nos juegan en contra. La mayoría de las personas tiende a creer por una simple expectativa de verdad, mientras que quienes investigan profesionalmente, como los policías, suelen sospechar de más y malinterpretan señales ambiguas. En los dos extremos, el resultado es el mismo: equivocarse.

En el ámbito doméstico, en cambio, la familiaridad cambia las reglas del juego. Los padres detectan las mentiras de sus hijos bastante por encima de la probabilidad, porque están entrenados en las rutinas y microgestos cotidianos de los suyos. La anomalía en el comportamiento habitual se convierte así en la señal más confiable del engaño, y este principio se extiende a cualquier relación prolongada.

El efecto Pinocho y otras señales que dejan los mentirosos

Un estudio publicado en la revista Discourse Processes encontró patrones reveladores. Los mentirosos suelen usar muchas más palabras que quienes dicen la verdad, como si necesitaran ganarse la confianza del otro a fuerza de verborragia. Lyn M. Van Swol, autora principal del estudio, lo bautizó como "el efecto Pinocho": "Al igual que la nariz de Pinocho, el número de palabras aumentaba a medida que crecía la mentira".

También descubrieron que quienes mienten usan más pronombres de tercera persona y más palabrotas. "Es una forma de distanciarse de la mentira y evitar asumir la responsabilidad", explicó Van Swol. Además, los que recurren al engaño por omisión usan menos palabras y frases más cortas, mientras que los mentirosos directos construyen frases más complejas para sostener su versión.

Estrategias para enfrentar a un posible mentiroso

Coral Dando asegura que la aplicación sistemática de ciertas estrategias puede aumentar la precisión para detectar engaños. Su primera recomendación es hacer las preguntas adecuadas: "Las palabras son portadoras de engaños, por lo que cada pregunta debe provocar tantas palabras como sea posible". Siempre que puedas, usá preguntas abiertas que obliguen al otro a explayarse.

Los mentirosos usan más palabras para ganarse la confianza del otro.

También aconseja escuchar más y hablar menos, incluir elementos temporales en las preguntas para forzar contradicciones y hacer preguntas aclaratorias que busquen detalles. "Los mentirosos pueden tener problemas con los detalles y también pueden ser inconsistentes cuando recapitulan o repiten los detalles", detalla la profesora.

Consejos prácticos de un ex agente de la CIA

Jason Hanson, ex oficial de la CIA, sumó sus propias estrategias en un artículo para Reader's Digest. Una de las más efectivas es la regla de los tres segundos: si ante una pregunta directa la respuesta tarda más de ese tiempo o aparecen señales de incomodidad, hay motivos para prestar atención.

También recomienda observar la dirección de los pies, que suelen apuntar hacia la salida cuando la persona quiere irse, y verificar si los gestos de la cabeza coinciden con lo que dice. Otro indicio es el cambio repentino de tema: si alguien evita responder y desvía la conversación, puede estar intentando ocultar información. Aunque los avances en psicología forense permitieron afinar los métodos, la propia Dando lo resume con honestidad: "Incluso con el uso de estas técnicas psicológicas, detectar a los mentirosos sigue siendo un desafío".