La ciencia no siempre se practica tras un microscopio ni exclusivamente en laboratorios; a veces, la investigación surge desde lugares insospechados. En este caso, miles de cañas de pescar en una competencia tradicional de Sudamérica se convirtieron en una herramienta clave para proteger al pez guitarra, una especie en peligro de extinción que habita el Mar Argentino.
Pescadores & Guitarras es un documental que aborda esta problemática desde una mirada diferente, con un tono de comedia y protagonizado por los propios pescadores de la costa atlántica. La película se presentará el jueves 4 de junio en el Teatro del Globo de Buenos Aires, en el marco del Sudamérica Salvaje Fest, y busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar esta especie.
El proyecto nació hace dos años gracias a un fondo internacional que financia iniciativas para proteger animales amenazados globalmente. El pez guitarra, también conocido como melgacho o pez violín, es un animal singular: tiene cuerpo de tiburón, apariencia similar a una raya y su nombre proviene de su forma que recuerda a una guitarra. Puede alcanzar más de metro y medio de longitud, pero su población está en declive.
El documental Pescadores & Guitarras
Este documental unió a dos mundos que parecían distantes: científicos marinos y pescadores deportivos. En particular, participaron los pescadores que cada febrero compiten en “Las 24 Horas de la Corvina Negra”, uno de los torneos más importantes de Sudamérica, realizado en Claromecó. Según Juan Raggio, productor del film, “Los biólogos se tienen que nutrir de los pescadores. Son 6 mil cañas que te dan información durante 24 horas”.
Gracias a la colaboración surgida entre investigadores y pescadores, se logró una modificación clave en las reglas del torneo: eliminaron la categoría que premiaba al pez guitarra de mayor tamaño para proteger a las hembras preñadas que suelen aparecer en ese momento, lo que favorece la supervivencia de la especie. Esta medida también se extendió a otros eventos similares en Villa Gesell y Echegoyen.
El biólogo Sebastián Gómez, coordinador del programa de tiburones y rayas de la ONG AquaMarina, y el doctor en Biología Andrés Jaureguizar, investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas de Buenos Aires, colaboraron en el documental y destacaron que la buena predisposición de los pescadores fue fundamental para obtener datos valiosos. “Al que le gusta pescar, le gusta que el pez guitarra esté. Es un animal que da pelea”, afirmó Gómez.
El pez guitarra suele encontrarse hasta a 150 metros de la costa y su pesca es principalmente deportiva y artesanal. Para recopilar información, se implementó un sistema de ciencia ciudadana: los pescadores colocan un sticker con un código QR en sus cañas, y al capturar un pez guitarra, envían datos como ubicación y foto antes de devolverlo al agua. Además, algunos ejemplares reciben un marcaje especial con un “espagueti” para hacer seguimiento de sus movimientos.
Esta colaboración permitió que la comunidad de pescadores se transforme en aliada de la conservación, dejando de ser vista como un problema. Jaureguizar destacó que “Muchos pescadores que antes se llevaban los peces guitarra que pescaban accedieron a devolverlos a partir de enterarse que la especie está en peligro”.
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Entre las principales amenazas para el pez guitarra se encuentran la sobrepesca, el cambio en la temperatura del agua y la degradación del hábitat. El cambio climático, en particular, está alterando los patrones de viento y temperatura en la costa, lo que afecta la distribución de especies marinas y el calendario de pesca, según explicó Jaureguizar.
En respuesta a esta situación, los impulsores del documental están trabajando en un proyecto para presentar en la Legislatura bonaerense que proponga prohibir la pesca del pez guitarra en la costa atlántica. Como señaló Roggio, “esto es la respuesta” a lo que debe hacerse después de mostrar la problemática en el documental.
