La Unión Tranviarios Automotor (UTA) de Catamarca anunció un paro de colectivos de 48 horas para este jueves y viernes. La medida de fuerza, motivada por la falta de pago de haberes a los choferes, amenaza con complicar el traslado de miles de usuarios y turistas en el inicio de la Fiesta Nacional del Poncho, el evento cultural más importante de la provincia.
El secretario general de la UTA local, Juan Vergara, precisó que la huelga responde al incumplimiento salarial de algunas firmas del sector. Según explicó el dirigente gremial, hasta el momento son dos las prestatarias que no realizaron el depósito de los sueldos correspondientes: las empresas 25 de Agosto y la El Nene.
Por el contrario, el resto de las firmas que operan en el sistema de transporte público, tales como Rubí y Mogueta, ya cumplieron con la totalidad de los pagos a sus trabajadores. Se espera que en el transcurso de las próximas horas las firmas adeudadas regularicen la situación de los haberes para que la medida de fuerza quede formalmente sin efecto.
Hace algunas semanas, Vergara visibilizó una precarización que se viene sosteniendo en el tiempo, al señalar que los choferes "vienen cobrando el sueldo en dos partes prácticamente". "Nos está castigando por todos lados", lamentó el dirigente en declaraciones para Radio El Esquiú 95.3. En ese sentido, aseguró que "el transporte es un servicio esencial utilizado por estudiantes y trabajadores".
Tras el aumento en el boleto mínimo de colectivo autorizado por el gobernador Raúl Jalil, que alcanzó los $1.600 a comienzos de junio, la Capital provincial ascendió al puesto 17 del ranking nacional de tarifas del transporte urbano. Según el relevamiento publicado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) y la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), la provincia se ubicaba en el puesto 29 del país, con una tarifa mínima de $1.250.
Una intendenta aliada de Jalil se aumentó el sueldo un 70% y a los estatales menos del 15%
Una fuerte polémica se desató en el municipio de Fray Mamerto Esquiú luego de que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunciara una marcada diferencia entre el aumento salarial que percibió la intendenta Alejandra Benavidez y el otorgado a los empleados municipales. Según expusieron representantes del gremio, la jefa comunal cercana al gobernador Jalil, habría incrementado su sueldo en aproximadamente $1.500.000 entre diciembre y julio, mientras que los trabajadores recibieron una mejora de apenas $100.000.
La denuncia fue realizada públicamente por dirigentes de ATE Fray Mamerto Esquiú, quienes aseguraron contar con las liquidaciones oficiales que reflejan los haberes de las autoridades municipales. De acuerdo con los datos difundidos por el sindicato, el salario bruto de la intendenta alcanza los $3.947.000, luego de una serie de incrementos que representarían entre un 60% y un 70% en algunos cargos jerárquicos de la estructura municipal.
Autoridades gremiales señalaron que un trabajador municipal promedio percibe alrededor de $800.000 brutos. "Le pedimos a la Intendenta que se toque el corazón. Hay una diferencia de más de 3 millones de pesos entre lo que cobra ella y lo que cobra un empleado. Es imposible vivir dignamente con 800.000 pesos de bruto", expresaron desde el sindicato según detalló el medio Catamarca Actual.
En ese sentido, afirmaron de manera tajante: "Vemos que la respuesta siempre es la misma, que la situación está dura; pero hay funcionarios del Estado, legisladores e intendentes que cobran entre 4 y 5 millones de pesos. Si hay presupuesto para el sueldo de la intendenta, pedimos que también se nos otorgue a los empleados un aumento como realmente nos merecemos para vivir".
