Un gremio sorprendió en las paritarias 2026 y rompió el techo de Milei: aumento del 44,5% y salarios de más de $ 2 millones

El entendimiento se suma a otros acuerdos, como el de los bancarios y los aceiteros, que quedaron por encima de la pauta salarial promovida por el Gobierno nacional, en un escenario donde la administración libertaria busca contener las negociaciones paritarias para sostener su estrategia de desaceleración de la inflación.

27 de julio, 2026 | 13.32

La negociación paritarias de los trabajadores desmotadores de algodón volvió a marcar un límite para la estrategia oficial de disciplinamiento salarial, un techo que hasta el momento solo venía perforando los gremios aceitero y bancario. La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y el Sindicato de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón del Chaco (STADYCA) alcanzaron un acuerdo salarial con las cámaras empresarias que establece una recomposición del 44,5% para 2026, porcentaje que se ubica por encima del techo que el Gobierno intenta consolidar en las negociaciones colectivas.

El entendimiento se suma a otros convenios cerrados durante las últimas semanas que también escaparon a la pauta pretendida por el Ministerio de Economía. Entre ellos aparece las paritarias de los trabajadores bancarios y las revisiones obtenidas por los aceiteros, dos sectores que lograron preservar mecanismos de actualización salarial por encima de los porcentajes que el Ejecutivo busca instalar como referencia para el conjunto de las actividades.

Paritarias de algodoneros: como queda la escala salarial

El nuevo convenio firmado por los desmotadores contempla incrementos distribuidos entre mayo, julio, agosto y septiembre. Según informó la Federación Aceitera, el salario conformado —integrado por el básico y los adicionales— será para septiembre de 2026:

  • $1.822.493,35 para la categoría C
  • $1.969.097,90 para la categoría B
  • $2.105.368,02 para la categoría A

Además de los incrementos sobre los básicos, el acuerdo incorpora el pago de una suma no remunerativa extraordinaria de $90.000 para la categoría C, $100.000 para la categoría B y $120.000 para la categoría A, montos que serán abonados durante la primera quincena de julio. La negociación comenzó inmediatamente después de cerrarse el reajuste pendiente correspondiente a la paritaria 2025/2026. Ese entendimiento anterior también había incorporado una suma extraordinaria de $150.000, liquidada junto con los salarios de junio.

El acuerdo que supera la inflación: cómo serán los aumentos

De acuerdo con el comunicado difundido por la organización sindical, "ambos acuerdos implican un aumento durante el año 2026 de 44,5%" distribuido de la siguiente manera:

  • 26,7% en mayo
  • 8% en julio
  • 3% en agosto
  • 3% en septiembre.

Los últimos 3 aumentos son acumulativos. El convenio también establece una cláusula de revisión para octubre, instancia en la que las partes volverán a reunirse para evaluar la evolución de los salarios frente al escenario económico.

Estos aumentos ubican el incremento salarial muy por encima de la inflación esperada. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), el IPC se ubicaría en torno al 30% para diciembre de 2026,  casi 15 puntos por debajo de las paritarias de los algodoneros. 

La firma del acuerdo adquiere relevancia porque vuelve a mostrar que existen actividades con capacidad de negociación suficiente para cerrar incrementos alejados de la pauta informal promovida por la administración Milei. Desde comienzos de año, el Gobierno endureció el control sobre las homologaciones de convenios colectivos e impulsó que las paritarias se ubicaran en niveles compatibles con su objetivo de desaceleración inflacionaria. Esa política derivó en demoras para validar acuerdos e incluso en pedidos de renegociación cuando los porcentajes superaban el criterio oficial.

El mecanismo fue cuestionado por distintas organizaciones sindicales, que sostienen que la intervención estatal terminó convirtiéndose en un límite para la negociación colectiva prevista por la legislación laboral. En ese contexto, varios gremios buscaron sostener aumentos mediante revisiones periódicas, sumas extraordinarias o acuerdos escalonados que permitieran mantener el poder adquisitivo frente a la evolución de los precios.

Los tres gremios que superaron el techo de Milei a las paritarias

Los desmotadores se incorporan ahora a ese grupo de sindicatos que consiguieron cerrar una recomposición superior a la pauta oficial. El antecedente inmediato es el de los trabajadores bancarios, cuyo esquema salarial también quedó por encima del sendero que pretendía fijar el Gobierno, mientras que los aceiteros vienen sosteniendo desde hace años negociaciones basadas en el concepto del Salario Mínimo Vital y Móvil previsto por la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo.

La Federación explicó que durante las conversaciones defendió "el reclamo paritario de nuestras organizaciones gremiales, fundamentado en el derecho a un Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo, que asegure a los trabajadores sin carga de familia, en su jornada legal de trabajo, la satisfacción de las nueve necesidades: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión".

Desde hace varios años, los aceiteros construyen sus reclamos salariales sobre esa interpretación constitucional, diferenciándose de otros convenios que toman como punto de partida únicamente la evolución de la inflación o los porcentajes de referencia establecidos en otras actividades. Esa metodología permitió que, incluso durante distintos gobiernos, el sector obtuviera algunos de los salarios básicos más altos del empleo registrado industrial.

El convenio firmado por los desmotadores incorpora además una instancia de revisión en octubre. Ese mecanismo se volvió habitual en los acuerdos paritarios de los últimos años, independientemente del signo político del gobierno de turno, debido a la persistencia de procesos inflacionarios que modifican rápidamente el poder de compra de los salarios. En la práctica, la revisión permite reabrir la discusión si la evolución de los precios supera las previsiones contempladas al momento de la firma.

"Esta conquista se obtuvo gracias a la unidad de acción que sostienen nuestras organizaciones gremiales FTCIODyARA y STADYCA, que trabajan en defensa de los derechos de las y los trabajadores desmotadores de algodón de todo el país", señaló la Federación Aceitera al cierre de su comunicado.