Netflix lanzó el avance oficial de Monstruo: la historia de Lizzie Borden, la cuarta entrega de la exitosa antología de Ryan Murphy e Ian Brennan. La serie llegará a la plataforma el 17 de septiembre y recreará uno de los crímenes más célebres y misteriosos de Estados Unidos: un doble asesinato que todavía genera preguntas.
La cuarta entrega de Monstruo promete llevar la franquicia hacia un territorio todavía más oscuro. La serie reconstruirá la historia de Lizzie Borden y su entorno familiar, a partir de los acontecimientos que la convirtieron en una de las figuras criminales más conocidas de Estados Unidos. Según la sinopsis oficial, la historia comienza cuando la hija reprimida de una acaudalada familia de Nueva Inglaterra y su rebelde criada quedan atrapadas en una casa marcada por la humillación y la crueldad. Ambas encuentran refugio en una fantasía atravesada por el sexo, el poder y la venganza.
Los asesinatos que posteriormente conmocionan a la sociedad no solo permanecen sin resolver: también contribuyen a construir el mito de Lizzie Borden, una figura que, según plantea la serie, se niega a vivir dentro de los límites impuestos por su época y decide construir su propia leyenda. La producción presenta así una mirada sobre la mujer detrás del caso policial, pero también sobre la sociedad en la que vivió y las relaciones de poder que rodeaban a su familia. La serie está protagonizada por Ella Beatty y Vicky Krieps, acompañadas por Charlie Hunnam, Rebecca Hall, Billie Lourd, Joey Pollari, Sarah Paulson y Jessica Barden.
Quién fue Lizzie Borden
Lizzie Andrew Borden nació el 19 de julio de 1860 en Fall River, Massachusetts, en una familia acomodada de Nueva Inglaterra. Su padre, Andrew Borden, era un empresario próspero y conocido por su austeridad. Lizzie creció junto a su hermana mayor, Emma, dentro de una familia respetable y profundamente religiosa.
Todo cambió el 4 de agosto de 1892. Ese día, Andrew Borden fue encontrado muerto en el sofá de su casa después de haber recibido numerosos golpes con un objeto cortante. Poco después también fue hallado el cuerpo de su esposa, Abby Borden, asesinada de manera similar. Lizzie se encontraba en la vivienda y rápidamente se convirtió en la principal sospechosa de ambos crímenes. El caso generó una enorme repercusión pública y mediática. La acusación sostuvo que Lizzie había cometido los asesinatos, pero no logró establecer de manera concluyente un móvil ni presentar el arma homicida como prueba definitiva.
En junio de 1893, después de un juicio seguido con enorme interés por la sociedad estadounidense, un jurado declaró a Lizzie Borden no culpable. Después de su absolución, Lizzie continuó viviendo en Fall River. Junto a su hermana Emma recibió una herencia considerable y ambas se mudaron a una vivienda más grande. Con el paso de los años, sin embargo, las hermanas terminaron distanciándose.
Lizzie murió el 1 de junio de 1927, a los 66 años, y hasta el final de su vida negó haber cometido los asesinatos. Más de un siglo después, el caso continúa rodeado de teorías y especulaciones. La ausencia de una respuesta definitiva ayudó a convertir a Lizzie Borden en un personaje permanente de la cultura popular, presente en libros, películas, obras teatrales y producciones televisivas.
