Przewalski es el último caballo salvaje que queda en el mundo y que supo encontrar refugio en la zona radioactiva de Chernobyl, cuya ausencia humana terminó transformando el lugar en un refugio inesperado para distintas especies.
Tras la evacuación humana, la fauna salvaje comenzó a llenar la zona y una de las que más llamó la atención fue el Przewalski, un caballo originario de Asia central que estuvo cerca de extinguirse.
Las primeras imágenes de la especie que nunca pudo ser domesticada aparecieron años después de la explosión del reactor número cuatro, en las afueras de la ciudad de Prípiat, Ucrania.
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¿Cómo llegaron los caballos salvajes a Chernobyl?
Los caballos fueron introducidos en la zona de exclusión en 1998 como parte de un programa experimental impulsado por científicos y organismos ambientales ucranianos.
El objetivo era aprovechar las tierras vacías alrededor de Chernobyl para analizar si la especie podía adaptarse y reproducirse lejos de la presión humana.
En ese entonces habían liberado cerca de 30 ejemplares provenientes de reservas europeas. La expectativa aún era moderada, ya que existía mucha incertidumbre sobre el impacto de la radiación en animales y grandes.
Pero las manadas se expandieron rápidamente alrededor de bosques jóvenes, antiguos campos soviéticos y caminos abandonados, donde ya no hay agricultura, tráfico ni actividad industrial constante.
Cómo se adaptaron los caballos en Chernobyl
Uno de los puntos del estudio que llamó la atención fue la contradicción entre radiación y recuperación animal. Pese a que la contaminación aún abunda en muchas áreas, la fauna salvaje aumentó considerablemente durante los 2000.
El caballo de Przewalski comenzó a convivir con lobos, alces, ciervos, linces y jabalíes en una región donde prácticamente la presencia humana no existe. Los investigadores trabajan con cámaras trampa y detectaron que algunas poblaciones animales son más grandes dentro de la zona de exclusión que en reservas naturales cercanas.
Además, con la ausencia de rutas activas, maquinaria agrícola y urbanización, las manadas encontraron alimento y un espacio suficiente para poder moverse con libertad.
¿Por qué el caballo de Przewalski es el único salvaje del mundo?
A diferencia de otras razas, nunca pudo ser domesticado completamente por los humanos. Su cuerpo es compacto, sus patas fuertes, su crin corta y erguida, con una pelaje marrón claro adaptado a los climas extremos de Mongolia y Asia central.
Durante décadas, el caballo salvaje sobrevivió en zoológicos y programas de cría controlada. En libertad había casi desaparecido a mediados del siglo XX.
