Después de 130 años, un gigante de Sudamérica vuelve a aparecer en su hábitat natural

El histórico avistamiento de un ejemplar en el sur de Brasil reavivó la esperanza por la recuperación de una de las especies más emblemáticas del continente.

20 de mayo, 2026 | 13.55

Después de más de un siglo sin registros en una región donde se creía desaparecido, el oso hormiguero gigante volvió a sorprender a investigadores y especialistas en conservación. El reciente hallazgo de un ejemplar en el estado brasileño de Rio Grande do Sul fue considerado un hecho histórico y volvió a poner el foco sobre uno de los proyectos de restauración ambiental más importantes de América Latina.

El animal fue captado por cámaras trampa instaladas en el Parque Estadual do Espinilho, cerca de la frontera con Argentina, una zona donde no se registraban ejemplares desde hacía aproximadamente 130 años.

El descubrimiento no solo sorprendió por el tiempo transcurrido desde el último registro, sino también por lo que representa a nivel ecológico. Según explicó la veterinaria brasileña Flavia Miranda, especialista que estudia la especie desde hace décadas, existe una alta probabilidad de que el ejemplar provenga de las poblaciones reintroducidas en los Esteros del Iberá, en Corrientes.

Esto significa que el animal habría logrado desplazarse naturalmente cientos de kilómetros, atravesando fronteras y consolidando la expansión de la especie en nuevos territorios. Para los investigadores, este movimiento es una señal muy positiva: indica que la población no solo logró sobrevivir, sino también empezar a recuperar parte de su distribución histórica.

El proyecto que cambió la historia de la especie

La recuperación del oso hormiguero gigante comenzó formalmente en 2007, cuando el Gobierno de Corrientes y la organización Rewilding Argentina iniciaron en los Esteros del Iberá el primer proyecto de reintroducción de esta especie realizado en el mundo.

En ese momento, el desafío parecía enorme: el animal había desaparecido de gran parte de Argentina debido a la caza y la pérdida de hábitat. Sin embargo, con el paso de los años, el proyecto comenzó a mostrar resultados concretos.

Desde las primeras liberaciones en Colonia Carlos Pellegrini, más de 110 ejemplares fueron reinsertados en libertad. Muchas de las crías nacieron ya dentro del ecosistema recuperado, consolidando una nueva población silvestre.

Después de 130 años, un gigante de Sudamérica vuelve a aparecer: el animal que entusiasma a los científicos.

El oso hormiguero gigante cumple un rol ecológico importante dentro de los ambientes naturales donde habita. Además de controlar poblaciones de insectos, funciona como indicador de ecosistemas saludables y bien conservados.

Su desaparición durante décadas estuvo directamente vinculada al avance humano sobre ambientes naturales, la fragmentación del territorio y la caza. Por eso, su regreso es interpretado como un símbolo de recuperación ambiental mucho más amplio.