En el sur de Brasil, a solo 80 kilómetros de Florianópolis, se encuentra Garopaba, un pueblo que combina la esencia de una antigua villa pesquera con algunas de las playas más atractivas de Santa Catarina. Rodeado de dunas, morros verdes y extensas playas, este destino conserva un ritmo tranquilo y natural que invita a disfrutar del mar incluso cuando el verano empieza a despedirse en Argentina.
Garopaba se destaca por su clima agradable durante marzo, con temperaturas diurnas que suelen oscilar entre 26 y 27 °C y un mar que mantiene una temperatura cercana a los 24-25 °C. Esto permite que los visitantes naden cómodamente y aprovechen la temporada baja para evitar las multitudes y encontrar precios más accesibles en hospedaje y gastronomía.
El pueblo gira en torno a su playa principal, una bahía de aproximadamente dos kilómetros que ofrece una amplia variedad de servicios como bares, restaurantes y espacios para pasar el día frente al mar. Desde ahí, se puede explorar una serie de playas cercanas como Ferrugem, Silveira, Siriú y Gamboa, cada una con su encanto particular y paisajes que combinan olas ideales para el surf con aguas más tranquilas y senderos entre morros y vegetación costera.
Además de las playas, Garopaba cuenta con dunas y miradores naturales que permiten contemplar todo el litoral desde las alturas, ofreciendo postales únicas para los amantes de la naturaleza. Su ambiente relajado se complementa con calles pequeñas, posadas integradas al entorno y una gastronomía basada en pescados frescos, que reflejan la identidad local y atraen a quienes buscan una experiencia auténtica.
En marzo, cuando la temporada alta finaliza, el pueblo se vuelve aún más tranquilo, ideal para quienes desean seguir disfrutando del mar sin las aglomeraciones típicas del verano. Esta combinación de clima, naturaleza y calidez humana posiciona a Garopaba como un destino imperdible para turistas argentinos y visitantes de la región que buscan una escapada con encanto en el sur brasileño.
Furor por la playa paradisíaca de Brasil con aguas cristalinas y un bosque virgen: ideal para otoño 2026
Este último verano, Brasil fue un destino furor para los visitantes de nuestro país y este pequeño descanso de abril también merece ser vivido en la playa. Uno de los destinos ideales para visitar es Paraty, ya que mezcla no solo mar, sino también una gran selva con montañas. Se encuentra dentro del estado de Río de Janeiro en la región de Bahía de Ilha Grande.
Tiene una población aproximada de 77.000 habitantes. Los expertos en turismo sostienen que el lugar es un excelente espacio para recorrer, aunque advierten sobre el clima. No solo hay humedad; además, se presentan fuertes precipitaciones durante la mayor parte del año.
Por otro lado, Paraty también posee enormes cascadas, toboganes de agua, pozos naturales y hasta piscinas perfectas para los fanáticos de la natación. Otro punto a favor es que destaca por ser capital del turismo ecológico.
