La industria textil sigue recibiendo los golpes de la crisis económica que generó Javier Milei y su gobierno, y los trabajadores de una histórica fábrica salieron a reclamar contra más de 100 despidos, atrasos salariales y contrataciones informales.
La situación laboral en la fábrica SABRI, ubicada en la ciudad santafesina de Recreo, Catamarca, llegó a un punto crítico y por eso los empleados hicieron visible esta situación, aunque muchos reconocieron el temor por sanciones.
Según relataron empleados afectados, la empresa mantiene deudas correspondientes a sueldos, vacaciones y aguinaldos, mientras que en las últimas semanas habría avanzado con un proceso de desvinculaciones que alcanzó tanto a personal contratado como a trabajadores que desempeñaban tareas sin estar registrados.
Más de 100 trabajadores en la calle
De acuerdo con lo consignado por El Esquiú, alrededor de 80 empleados que trabajaban en condiciones de informalidad habrían sido despedidos, en varios casos mediante mensajes enviados por WhatsApp. A esa cifra se sumarían otros 30 trabajadores contratados que también fueron desvinculados. Los empleados señalaron además que muchos de sus compañeros prefieren no hacer pública la situación por temor a perder la posibilidad de una eventual reincorporación.
Entre las denuncias, los trabajadores afirmaron que durante el tiempo que prestaron servicios no contaban con cobertura de obra social ni representación sindical. También sostuvieron que debían cumplir extensas jornadas laborales, sin el correspondiente pago de horas nocturnas y con dificultades para acceder a licencias por enfermedad.
Asimismo, describieron un clima laboral marcado por controles sobre los tiempos de descanso y hasta sobre las salidas al baño. Según manifestaron, también habrían recibido amenazas relacionadas con la continuidad de sus puestos de trabajo en caso de no aceptar determinadas exigencias de la empresa.
Otro de los cuestionamientos apunta a la falta de respuesta por parte de la firma frente a las intimaciones legales. Los trabajadores aseguraron que SABRI no respondió las cartas documento enviadas para reclamar el pago de los haberes adeudados y regularizar su situación laboral. En paralelo, expresaron su malestar porque, según indicaron, la empresa continuaría recibiendo asistencia del Estado provincial mientras mantiene conflictos con parte de su plantel.
Hasta el momento, la empresa no emitió un comunicado oficial ni respondió públicamente a las denuncias formuladas por los trabajadores. Mientras tanto, los empleados continúan reclamando el pago de los salarios adeudados, la regularización de las condiciones laborales y una solución que permita destrabar un conflicto que mantiene en incertidumbre a decenas de familias.
