Ni gimnasio ni running: por qué el tenis es uno de los deportes más completos después de los 30

Qué beneficios aporta el tenis a la salud física y mental y por qué los especialistas lo consideran una de las disciplinas más completas.

30 de julio, 2026 | 18.36

Durante años, el gimnasio y el running fueron las opciones más elegidas para quienes buscaban mantenerse en forma. Sin embargo, en el último tiempo el tenis ganó terreno entre los adultos gracias a que mejora la condición física, estimula la mente y se trata de un deporte social, lo que ayuda a que sea más fácil de sostener el hábito en el tiempo.

No hace falta haber jugado desde chico para empezar. Cada vez más clubes ofrecen clases para principiantes adultos y formatos recreativos adaptados a distintos niveles. Con una o dos prácticas semanales ya es posible incorporar una actividad que trabaja fuerza, resistencia, coordinación y concentración al mismo tiempo.

El tenis trae grandes beneficios además de ser un deporte social.

Qué beneficios tiene jugar al tenis después de los 30

Uno de los principales beneficios del tenis es que combina ejercicio aeróbico y anaeróbico en una misma sesión. Los desplazamientos constantes, los cambios de dirección y los golpes fortalecen el sistema cardiovascular, mientras que el trabajo muscular ayuda a mejorar la fuerza y la resistencia.

Al tratarse de una actividad con impacto moderado, también favorece la salud ósea. La exigencia que reciben los huesos durante el juego contribuye a mantener la densidad mineral, un aspecto especialmente importante a partir de los 30 años, cuando comienza a disminuir de manera progresiva.

Otro punto a favor es que exige movimientos en múltiples direcciones. Esto mejora el equilibrio, la coordinación, la agilidad y los reflejos, capacidades que suelen deteriorarse con el paso de los años si no se entrenan de manera específica.

A nivel mental, el tenis obliga a tomar decisiones en pocos segundos, anticipar jugadas y mantener la concentración durante todo el partido. Esa combinación estimula funciones cognitivas como la atención, la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento, además de ayudar a disminuir el estrés gracias a la liberación de endorfinas durante la actividad física.

Más allá de los beneficios físicos, uno de los motivos que explica el crecimiento del tenis entre los adultos es su aspecto social. A diferencia de otras actividades individuales, jugar implica encontrarse con otras personas, organizar partidos y compartir tiempo dentro y fuera de la cancha, lo que favorece la constancia. En este sentido, una variante de este deporte es el pádel, que cada vez es más común entre adultos que buscan ejercitarse.