La caída de consumo que se dio por la crisis económica que generó Javier Milei produjo el despido de más de una docena de trabajadores de una histórica empresa alimenticia de la Provincia de Buenos Aires.
El duro momento que atraviesa la cerealera 3 Arroyos comenzó a traducirse en despidos. Tal como había anticipado la empresa a principios de julio, la planta ubicada en el Parque Industrial inició un proceso de reducción de personal que ya dejó 16 trabajadores desvinculados y que podría continuar en las próximas semanas.
Desde el sindicato advierten que puede haber más despidos
Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria Alimenticia (STIA) confirmaron a El Diario que la empresa concretó 16 de los 20 despidos anunciados. Además, precisaron que 13 de los empleados cesanteados percibirán un plus indemnizatorio.
El ajuste llega en un contexto de fuerte retracción de la actividad. Según había informado la empresa semanas atrás, la producción cayó un 45 por ciento como consecuencia de la baja del consumo, una situación que la llevó a evaluar una reducción cercana al 30 por ciento de su plantel.
"La situación viene complicada, como todas las plantas del Parque Industrial por la baja de la producción", había advertido Cristian Bono, vocal del STIA. La compañía, que atravesó un proceso de quiebra en los últimos años, permanece desde hace seis meses bajo la administración de un nuevo responsable que había decidido mantener a los 70 operarios mediante contratos semestrales.
Sin embargo, al acercarse el vencimiento de esos acuerdos, comunicó que no renovaría alrededor de 20 de ellos. Desde el sindicato intentaron evitar las desvinculaciones y propusieron distintas alternativas para preservar las fuentes laborales.
"El 15 de este mes se terminan los contratos; nosotros le presentamos un abanico de posibilidades, que haya suspensiones temporarias con baja de los salarios o directamente sin goce de sueldo, pero que se conserve el puesto hasta que repunte la producción", explicó Bono.
No obstante, la conducción de la empresa rechazó esa posibilidad. Según señalaron desde el gremio, la gerencia sostuvo que la única forma de garantizar el pago de los salarios en tiempo y forma es reducir la cantidad de trabajadores. En este escenario, los empleados despedidos no percibirían indemnización por la finalización de los contratos temporarios. La compensación correspondiente por los años trabajados antes de la quiebra continúa siendo reclamada por la vía judicial a la administración anterior de la firma.
