Una tortuga carey adulta fue rescatada en Bahías de Huatulco en condiciones de salud muy delicadas y, luego de un cuidadoso proceso de rehabilitación, logró regresar sana a su hábitat natural en la costa oaxaqueña. Este importante trabajo estuvo a cargo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) mediante el Centro Mexicano de la Tortuga (CMT).
El ejemplar llegó al CMT con graves daños y de inmediato se activaron los protocolos de atención para fauna silvestre. El equipo de especialistas realizó evaluaciones clínicas y estudios con rayos X, manteniendo un monitoreo constante para asegurar la recuperación total de la tortuga.
“Una vez confirmada su movilidad y capacidad natatoria, determinamos que el ejemplar estaba listo para reintegrarse a su hábitat natural”, señalaron los expertos que participaron en el proceso.
La liberación se llevó a cabo en Playa Tejón, dentro de las Bahías de Huatulco, el lugar donde la tortuga fue encontrada inicialmente. Allí, el ejemplar pudo ingresar al mar por sus propios medios, lo que confirmó su estado físico óptimo para sobrevivir en el ecosistema.
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Este sitio fue elegido estratégicamente porque permite a la tortuga desplazarse fácilmente hacia los numerosos arrecifes de la zona. Estos espacios son vitales para la especie, ya que su pico estrecho, similar al de las aves rapaces, le facilita capturar alimento en los huecos entre las rocas.
Este rescate es especialmente relevante porque las poblaciones de tortuga carey en el Pacífico mexicano están muy reducidas y la anidación es poco frecuente según los programas de monitoreo regionales. Además, la recuperación fue posible gracias al trabajo conjunto entre el Campamento Tortuguero Huatulco, el Parque Nacional Huatulco, el personal técnico y voluntarios del CMT, así como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
La Conanp destacó que estos esfuerzos representan un avance contra las amenazas que enfrentan las tortugas marinas, como la pesca incidental, la contaminación y la pérdida de hábitats. Además, remarcó que la conservación no es solo tarea del Estado, sino un compromiso compartido con la sociedad, invitando a la ciudadanía a colaborar activamente y reportar animales silvestres en riesgo.
Rescataron una tortuga que llevaban en una olla: ¿Se la iban a comer?
Personal de Gendarmería Nacional realizó un operativo de control en la ruta nacional n.º 11, kilómetro 1286, en Formosa, donde descubrieron un caso insólito: una mujer llevaba escondida una tortuga terrestre de patas rojas dentro de una olla metálica.
El hecho ocurrió cuando el Escuadrón 16 de Clorinda detuvo un transporte público de larga distancia para una inspección de rutina. Durante la requisa, los agentes notaron que la pasajera intentaba ocultar un recipiente bajo su asiento, lo que generó sospechas. Al abrir la olla, encontraron al animal vivo, lo que derivó en un procedimiento para proteger la especie.
La tortuga terrestre de patas rojas, conocida científicamente como Chelonoidis carbonarius, está protegida por las leyes provinciales n° 1060 y 1314, ya que se encuentra en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Por esta razón, el ejemplar fue resguardado y entregado al Ministerio de Producción y Ambiente de la Dirección de Recursos Naturales y Gestión de Formosa.
Esta tortuga, también llamada yabotí, es la más grande de Argentina en su tipo. Su caparazón ovalado mide entre 50 y 60 centímetros y presenta un color negro con manchas marrones o amarillas. La cabeza y las extremidades exhiben una combinación de tonos negros con manchas rojas, anaranjadas o amarillas que la hacen única.
