Leonardo Balerdi representa uno de los tantos casos de los juveniles de Boca Juniors que no tuvieron lugar en la Primera división del club, pero pudieron partir y desarrollar su carrera profesional a pleno en otro lado. En la actualidad, el defensor de 27 años es capitán de Olympique de Marsella, uno de los equipos más populares de Francia. Por estas horas, está casi seguro dentro de la lista de la Selección Argentina de Lionel Scaloni para el Mundial 2026.
Nacido el 26 de enero de 1999 en Villa Mercedes, San Luis, el central de 1.87 metro y 85 kilos llegó al "Xeneize" con apenas 14 años desde el humilde Sportivo Pueyrredón, donde se desempeñaba como mediocampista central debido a su depurada técnica. No obstante, los entrenadores Fabián Fedullo y Rolando Schiavi determinaron que pasara a la última línea por su fortaleza física para los duelos mano a mano. El captador de talentos "azul y oro", Diego Mazzilli, gestionó su salida rumbo a La Ribera.
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Balerdi hizo todas las inferiores en Boca, donde fue campeón en la Novena, Octava, Séptima y Quinta. Con apenas 17 años, Schiavi, el entonces técnico de la Reserva, convocó al puntano para que formara parte del cuadro preliminar a la Primera. No obstante, sus notables cualidades lo llevaron rápidamente a la Primera a inicios del 2018, de la mano de Guillermo Barros Schelotto. El debut en la Primera fue en agosto de dicho año, con 19 años, ante Huracán. Sus primeros minutos causaron una impresión tan positiva que hasta hubo sondeos desde Barcelona de España para ficharlo cuanto antes.
El "Xeneize" no pudo disfrutar casi nada a "Leo", ya que a los 20 años se lo llevó Borussia Dortmund de Alemania por 12 millones de euros por la totalidad del pase. En enero del 2019, durante el mandato de Daniel Angelici, el defensor se marchó tras apenas cinco partidos oficiales en la Primera de Boca.
"Tapado" en aquella época por la jerarquía de Carlos Izquierdoz y Lisandro López, también había buenas alternativas en el banco de suplentes como Lisandro Magallán, Paolo Goltz y el paraguayo Junior Alonso. De esa manera, con un gran futuro por delante pero sin demasiados minutos en el equipo, Balerdi prefirió cambiar de aire y marcharse a Alemania para hacer la primera gran diferencia económica de su trayectoria como profesional.
A partir de entonces, Balerdi comenzó una etapa muy exitosa en Europa que lo llevó a la Selección Argentina de Scaloni. Si bien apenas estuvo una temporada en el gigante teutón, su traspaso a Olympique de Marsella en 2020 resultó determinante: estuvo un año a préstamo hasta que, a mediados del 2021, lo compraron por 15.5 millones de euros.
Su rendimiento en el conjunto galo fue tan alto que no solamente se afianzó como titular, sino que además hoy es el capitán del equipo. A pura firmeza defensiva, compromiso y personalidad, pasó a ser parte estable del Seleccionado, donde es habitualmente un recambio para los campeones del mundo Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Lisandro Martínez. Con "Ota" suspendido para el debut en la Copa del Mundo, más "Cuti" y "Licha" lesionados, "Leo" podría tener entonces la gran chance de su vida de estrenarse desde el arranque frente a Argelia en Estados Unidos.
La historia de Balerdi en la Selección Argentina
El recorrido de "Leo" con la camiseta nacional no se remite simplemente a la Mayor, donde debutó en el 2019, sino que anteriormente fue campeón con la Sub 20 en L´Alcúdia 2018. En aquel certamen en España, el zaguero fue clave para el trofeo que llegó gracias a la victoria por 2-1 ante Rusia en la final. Se trató del primer gran paso de Scaloni como DT, aunque en aquel entonces nadie sabía que se iba a transformar en el técnico fijo de la Absoluta poco tiempo más tarde.
Allí, Balerdi llamó la atención de Scaloni, que luego lo citó al Seleccionado de elite. De hecho, desde el 2019 casi siempre ha estado en las nóminas y todo indica que formará parte del plantel definitivo camino al Mundial 2026. Hasta ahora, acumula 11 encuentros entre los oficiales y los amistosos, por lo que busca ganarse un lugar en el once inicial a partir de la máxima cita que será en Estados Unidos, México y Canadá.
Luis Lucero, quien dirigió a Balerdi en sus inicios: "Le dije al padre que era como Rummenigge"
Uno de los entrenadores que tuvo el puntano en Sportivo Pueyrredón dialogó con El Destape y recordó que "llegó a través de un amigo en común con el padre, a los 4 años y medio, a la escuelita Los Porotitos". "Lo charlé con el amigo en común con el padre y la madre tenía el negocio cerca del club, a cuatro cuadras. El padre Flavio es médico", precisó.
A la hora de describir al central, destacó que "es sencillo, muy humano, humilde, lo va a llevar siempre". A puro elogio, insistió: "Leo tenía cierto liderazgo, eso lo tiene incorporado de pequeño porque cuando jugábamos era un lider positivo, los chicos se encolumnaban detras de él". Lucero también detalló que Balerdi "era bastante travieso en el buen sentido, respetuoso, intenso. Afuera de la cancha era un pibe piolisimo, pero cuando entraba a la cancha se transformaba...". "Siempre se lo decía al padre: acá en la cancha parece que es su hábitat, se transformaba", reiteró.
El extécnico del zaguero rememoró que no empezó en la última línea del equipo, ya que "cuando se inició jugaba de volante, lideraba en situaciones de partido, muchas veces iba a buscar la pelota al arco y decía ´vamos a sacar, vamos para adelante´". En esa línea, ahondó: "Tiene un espíritu, ese ángel de futbolista... Es el ADN nuestro, de la mayoria de los argentinos, lo de querer ganar e ir para adelante".
Para graficar que sus cualidades eran innatas, Lucero aportó que Balerdi "de pequeño iba a jugar a Embalse de Río Tecero, el es categoría 1999 y jugaba con la ´98 porque se destacaba, jugaba con los más grandes". Y puntualizó: "En un momento, el padre me dice adentro de la sede del club que cómo lo veía. Le digo: ´Bien, bien´. En lo futbolístico le digo que es un todoterreno, es como (Karl-Heinz) Rummenigge... Las vueltas de la vida es que de acá de Boca se va a Alemania pero en otro puesto, eso lo transformó allá en Boca".
A la hora de avizorar si "Leo" iba a hacer semejante carrera en la elite, Luis remarcó que "tiene buena pegada, juega prácticamente de libero, cómo le pega, cómo resuelve de izquierda, con el cabezazo... Tuvo caracteristicas siempre positivas, siempre fue muy picaro siempre dentro de la cancha, demasiado inteligente". "Y tiene el rebusque normal que tenemos siempre los argentinos", precisó.
Una anécdota marcó a fuego la relación entre Balerdi y Lucero allá por el 2009: "Una vez fuimos a jugar a Mar del Plate, él tenía 10 años, hace un gol en la semifinal a Characas de Chaco, en una cancha reducida e intermedia de baby. Él hace un gol de mitad de cancha y ganamos. Dos años después vamos a jugar a Villa Maria, Cordoba, en esa fecha Leo se habia ido de vacaciones con la familia y no había podido jugar con nosotros. Salimos primeros en la zona, pasamos a octavos y nos toca con Characas otra vez. Ganan ellos 2-0, pero cuando terminan vienen unos jugadores y nos preguntaron por qué no vino el rubiecito, que era Leo...". "Quizá ahora se acuerden, no sé, pero los otros chicos en vez de festejar que pasaron de ronda, nos preguntaron por el rubiecito", detalló.
Para explicar que el vínculo era muy cercano entre todos, Lucero agregó que "María Marta, la madre, llegaba hasta una cuadra del club, y Leíto llegaba corriendo". "Me decía: ´Profe, salga y avísele a mi mamá que ya llegué´. Yo le avisaba y ella se volvía a su trabajo", relató a pleno.
La segunda anécdota entre ambos no tiene desperdicio: "Leo tenía una moto chiquita y entrenábamos en un predio, no en el club, que quedaba bastante lejos. No lo venían a buscar, se iban casi todos los chicos y él se quedaba esperando. Le digo: ´Leíto, no te vienen a buscar, qué raro...´. Le digo ´te llevo´, pero me dice que no querían que anduviera en moto. Íbamos con el bolso de fútbol y él atrás. Sin querer, con el bolso se ve que rozo con un auto, le pego, el conductor me empieza decir cosas, le contesto y cuando llegamos a un semáforo frena. Yo me acerco y Leo empieza ´no profe, no´". "Despues lo llevé, lo dejé y me dice: ´Palabra de hombre entre los dos. Yo no digo nada y usted tampoco de que me llevó en moto´. Porque no lo dejaban... Ahora no sé si ese hombre se acordará de que ese rubiecito era Leo", remató.
Para repasar la historia completa entre los dos, el DT expresó: "Él estuvo desde los 4 y medio hasta los 14 conmigo. Lo vio Mazzilli (scouting de Boca), le hizo un seguimiento, un día de enero me llaman por teléfono. En el futbol infantil, generalmente, la entrega de premios es en diciembre, pero ese año no sé por qué se entregaron en los primeros días de enero. Lo cito en el club Pringles, a la mañana me llama por teléfono el secretario técnico de Boca y me dice: ´Hola Luis, necesito hablar con usted porque lo queremos incorporar a Balerdi, necesito que hable con la familia para acordar´".
"Yo no lo podía creer, me dice: ´Quédese tranquilo, el lunes me contesta´. Eso fue un sábado a la mañana. Yo digo, ¿será un verso? Llamé a mi hija, entré a googlear, a buscar. Voy a la tarde a la entrega de premios, vamos a Pringles, estaban Leo con Flavio, el padre. Le digo: ´Cuando termine la entrega, vamos a tomar un café, que necesito hablar con vos´", especificó Lucero. Y continuó: "Bueno, fuimos a la vuelta de su casa y le comento ´pasa esto, el lunes me tenés que dar una contestación porque me van a llamar´. El cumpleaños de él es el 26 de enero y el 21 tenía que estar en Boca, ellos son todos fanas de Boca, así fue la situacion. Busqué gente, hicimos el convenio y salió beneficiado el club".
Sobre la manera en que la venta de Balerdi a Boca generó un gran impacto económico en Sportivo Pueyrredón, Lucero repasó que "él tenia que pasar ciertos objetivos deportivos, de jugar tantos partidos. Y si lo vendían a algún lado, el club cobraba un tope de dinero". A la vez, indicó que "después siguió cobrando el club porque de Alemania pasó a Francia, estuvo todo el convenio y gracias a eso se hizo una cancha ahí, a nombre de él".
Para graficar cómo trabaja un gigante como el "Xeneize" a la hora de "pescar" juveniles del interior, Luis Lucero explicó que "a (Exequiel) Zeballos creo que también lo vio él, Mazzilli, que andaba por todo el país y es el que retrasa a Leo de volante a defensor". "Me llama Leo, me dice: ´Profe, me quieren mandar para atrás...´. Y le digo ´bueno si Schiavi (entonces DT de la Reserva de Boca) te manda para atrás, podés ser un Juan Simón´", aseveró. Acerca de la modificación en su posición en la cancha, detalló que "jugó mucho ahí y renegó bastante por jugar en defensa".
Acerca del futuro que Lucero veía que tenía Balerdi, señaló: "Al amigo en común le decia ´un nene va a salir a jugar a nivel profesional´, era un sueño. Cuando iba a pruebas, a situaciones, a tales cosas, uno veía que podía llegar a nivel profesional. Despues, a la Selección o a nivel internacional es otro tema, pero se veía que iba a llegar a ser profesional". Al mismo tiempo, aclaró: "Eso sí, yo siempre digo que ser futbolista profesional es más difícil que estudiar. Porque uno estudia y a los 70 años se recibe, pero llegar a ser futbolista profesional es otra cosa... Es desarraigo, porque hay que lidiar todos los dias, irse lejos, hay que tener mucha personalidad".
Igualmente, el estratega dijo que "la ventaja que tenía Leo es que los padres podían viajar para verlo, hay otros chicos que no pueden ver a los padres hasta julio en las vacaciones de invierno", ya que "las familias viajan cuando pueden". Por último, contó que tuvo a "Enzo Roldán también, que salió campeón con Platense. Jugaron juntos con Leo porque Leo es ´99 y Enzo es 2000, un excelente pibe".
