Zverev buscará entrar en París por fin al club de los campeones de Grand Slam

20 de mayo, 2026 | 10.38

El ​alemán Alexander Zverev lleva casi una década a las puertas del éxito, pero sigue esperando entrar en el club de ‌los campeones de Grand ‌Slam y es posible que se le esté acabando el tiempo.

Zverev, de 29 años, tendrá otra oportunidad en Roland Garros, donde disputará su 41.ª participación en el cuadro principal de un Grand Slam. Ahora que ha superado un obstáculo importante, es posible que no tenga una oportunidad mejor.

El número tres del mundo será el ​segundo cabeza de ⁠serie tras la retirada del vigente campeón, Carlos Alcaraz, y, ‌aunque sigue enfrentándose a una tarea titánica, es capaz ⁠de llegar lejos.

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Pocos jugadores han sido ⁠tan regulares en la tierra batida parisina como Zverev. Tras alcanzar sucesivas semifinales entre 2021 y 2023, llegó a la final en 2024, ⁠donde cayó derrotado ante Alcaraz. El año pasado perdió ​en cuartos de final ante Novak Djokovic.

Zverev cuenta ‌con un primer servicio y ‌un revés devastadores y se mueve con serenidad sobre la ⁠tierra batida. El dilema, sin embargo, es cómo convencerse a sí mismo de que su momento aún está por llegar.

Aunque no tendría que enfrentarse a Jannick Sinner hasta la final, la mera ​presencia del ‌italiano en el cuadro es suficiente para ensombrecer su estado de ánimo. Se han medido cuatro veces esta temporada y en las cuatro ocasiones ha estrechado la mano tras la derrota, sin ganar ni un solo set.

Tras la ⁠última derrota, en la final de Madrid, donde solo ganó tres juegos, Zverev explicó el problema.

"No es que sea el único que pierde contra él. Simplemente pierdo más contra él porque me enfrento a él una y otra vez y pierdo. Así es", dijo. "Creo que ahora mismo hay una gran diferencia entre Sinner y el resto. Es bastante ‌sencillo".

Zverev sufrió de fatiga en el Abierto de Italia, donde cayó ante Luciano Darderi en octavos de final, y se retiró del torneo de su ciudad natal, Hamburgo, por una molestia en la espalda.

Tendrá que darlo todo si quiere romper el techo de cristal y ‌quizá, en el fondo, esté esperando que la racha imparable del número uno del mundo, Sinner, termine antes del 7 de junio, fecha de ‌la final masculina.

Públicamente, ⁠sin embargo, sigue confiando en que, incluso si se vuelve a cruzar con el italiano, podrá encontrar ​la clave.

"Tengo que creer que soy capaz de ganarle. Tengo que creerlo, de lo contrario, podríamos darle el trofeo sin siquiera jugar el torneo", comentó.

Con información de Reuters