Novak Djokovic llega al Abierto de Francia con el único objetivo de conquistar su 25º título de Grand Slam, un récord, pero sus posibilidades de hacer historia se han visto mermadas debido a una temporada 2026 irregular que ha dejado al serbio buscando recuperar su mejor forma.
Djokovic, de 38 años, ha jugado poco desde que perdió ante Carlos Alcaraz en la final del Abierto de Australia en febrero y ha dosificado su carga de trabajo mientras se recupera de un molesto problema en el hombro.
La temprana derrota ante Dino Prizmic en el Abierto de Italia este mes y la decisión de no defender su título en Ginebra han dejado a Djokovic con una preparación limitada en tierra batida de cara al segundo Grand Slam del año, que comienza el domingo.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
"No es lo ideal", afirmó. "No recuerdo la última vez en los últimos dos años que haya tenido una preparación en la que no tuviera ningún tipo de problema físico o de salud al llegar al torneo. Siempre hay algo. Una nueva realidad con la que tengo que lidiar. Es frustrante. Al mismo tiempo, es mi decisión seguir compitiendo en ese estado y esas condiciones. Es lo que hay".
Djokovic, que cumplirá 39 años cuando comience la acción en París, está luchando por hacer frente al desgaste físico que una carrera de más de dos décadas ha supuesto para su cuerpo, pero sería un error descartarlo.
Hace solo dos años superó una lesión de rodilla que requirió cirugía para derrotar a Alcaraz y hacerse con el oro olímpico en la tierra batida de París, demostrando la resistencia que ha caracterizado su gloriosa carrera.
Sin embargo, la fortaleza mental por sí sola no garantiza el éxito a este nivel y Djokovic sabe lo que le falta a su juego.
"Definitivamente no estoy donde quiero estar para el más alto nivel, para competir al más alto nivel y poder llegar lejos", añadió tras quedar eliminado en segunda ronda en Roma.
"Al final hay que jugar. Hay que empezar por algún sitio. Quería empezar antes, pero no pude. Simplemente te adaptas y sacas el máximo partido de ello", señaló. "Entreno todo lo que el cuerpo me permite. Cómo sale en la pista, eso es realmente impredecible".
Con el vigente campeón Alcaraz fuera de combate por una lesión en la muñeca, el número uno del mundo, Jannik Sinner, se perfila como el principal obstáculo si Djokovic recupera su ritmo a tiempo y avanza hasta las últimas rondas del Abierto de Francia.
Con información de Reuters
