El presidente de Chile, José Antonio Kast, comenzará una semana decisiva para su Gobierno con un gabinete parcialmente renovado y la intención de recuperar la iniciativa política tras semanas marcadas por el desgaste de su gestión. Luego de concretar el cambio ministerial más rápido desde el retorno de la democracia, el mandatario reunió a su equipo para definir un "segundo impulso" centrado en seguridad, migración y economía, de cara a su primera Cuenta Pública ante el Congreso.
A poco más de dos meses de haber asumido la Presidencia, Kast enfrenta el desafío de revertir una caída en su imagen pública y responder a cuestionamientos tanto de la oposición como de sectores de su propia coalición. Con ese objetivo, el mandatario encabezó en Viña del Mar una reunión con sus ministros para evaluar los primeros 70 días de gestión y delinear las prioridades de la nueva etapa de gobierno.
"Lo que se espera que suceda a partir de la Cuenta Pública es un segundo impulso para materializar las prioridades que son muy claras para el Gobierno y para el Presidente", explicó el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, tras el encuentro. Según detalló el funcionario, las principales áreas de trabajo seguirán siendo la seguridad pública, el control migratorio, la reconstrucción y el crecimiento económico, los ejes que marcaron la campaña presidencial del líder del Partido Republicano.
La principal novedad del relanzamiento gubernamental pasó por el Ministerio de Seguridad Pública, una de las áreas más sensibles para la administración. En medio de las críticas por la falta de resultados en la lucha contra la delincuencia, Kast desplazó a la exfiscal Trinidad Steinert y designó en su lugar a Martín Arrau, uno de sus colaboradores de mayor confianza y hasta ahora ministro de Obras Públicas.
El ajuste también alcanzó a la vocería del Gobierno. La actriz y periodista Mara Sedini dejó el cargo y fue reemplazada por el ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien asumirá ambas funciones de manera simultánea. "Llegó el momento de hacer un cambio en la forma y en el fondo de cómo nuestro Gobierno va a comunicar las cosas a la ciudadanía", admitió Kast al anunciar las modificaciones.
La caída en las encuestas
Los cambios llegan en un momento complejo para el mandatario. Distintos sondeos muestran una caída de su aprobación hasta el 40%, mientras que el rechazo a su gestión creció significativamente desde su llegada al poder. Entre los factores que explican el desgaste aparecen los fuertes recortes en la administración pública, el aumento de los combustibles y, especialmente, la percepción de que todavía no hubo avances contundentes en materia de seguridad.
A eso se sumó una polémica que afectó directamente la credibilidad presidencial. La semana pasada, Kast reconoció que una de sus principales promesas de campaña —expulsar rápidamente a más de 330.000 migrantes irregulares— había sido una "hipérbole", una declaración que generó críticas desde distintos sectores políticos. "Hemos tenido que tomar medidas impopulares y eso golpea a cualquier gobierno, pero las tomamos con convicción", sostuvo el jefe de Estado.
