Tras la caída del aeronave con la insignia de la bandera boliviana, el ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo de Formosa, Jorge González, cuestionó la situación de seguridad en la frontera norte y denunció fallas en los controles por parte del Gobierno de Javier Milei. También rechazó el proyecto de intervención federal en la provincia y advirtió sobre su impacto institucional.
Según explicó, la aeronave fue hallada abandonada y contaba con una bandera de Bolivia, lo que generó preocupación entre los vecinos del área. En ese contexto, afirmó que la situación fue advertida inicialmente por pobladores de puestos cercanos y que la Policía de Formosa intervino en primera instancia para asegurar el perímetro.
“Nosotros fuimos los que tuvimos que poner en alerta de esa situación a las autoridades pertinentes”, señaló González a Agenfor, y ratificó que “hay un abandono de nuestras fronteras”. Además, criticó que el Gobierno nacional solo realiza controles de alto impacto para mostrar en las redes sociales pero no controla el territorio.
En ese sentido, apuntó a la actuación de la Gendarmería Nacional Argentina y sostuvo que en localidades sensibles como Clorinda se registra una menor capacidad de control, lo que, según planteó, debilita la prevención de delitos complejos como el contrabando y el narcotráfico.
González también cuestionó la estrategia nacional de seguridad en la región y afirmó que los controles son insuficientes frente a la dinámica fronteriza.
Rechazo a la intervención federal
En otro tramo de sus declaraciones, el funcionario rechazó el proyecto de intervención federal en Formosa y lo calificó como una medida de extrema gravedad institucional. Sostuvo que la intervención es un recurso excepcional previsto en la Constitución Nacional y advirtió que no existen fundamentos sólidos que justifiquen su aplicación en la provincia.
“Me parece importante que hablemos de lo que significa esto: que vos en tu casa hayas permitido darle cobijo a una persona que no es de tu familia y que, sin embargo, llegue un momento en que, cualquier día, esté tratando de desalojarnos de nuestra propia casa para quedarse con ella. Eso es simplemente lo que está pasando”, sostuvo.
Y profundizó: “Una intervención federal es un remedio que está previsto en la Constitución Nacional, pero que es un caso extremo y de muy escasa utilización porque tiene que ser restrictiva la interpretación de las causales para poder llevar adelante esta acción”. Además, defendió la autonomía provincial y cuestionó lo que consideró intentos de avanzar sobre las decisiones internas de Formosa.
Las declaraciones se inscriben en un contexto de tensiones entre el Gobierno nacional y distintas provincias del norte, donde la seguridad fronteriza y la autonomía provincial se convirtieron en ejes de discusión.
De esta manera, Formosa vuelve a quedar en el centro del debate por el rol del Estado en el control territorial y la gestión de la seguridad.
