El mercado hipotecario argentino mostró señales de movimiento este 2026 tras un período de estancamiento y tasas históricamente altas. En un contexto donde el financiamiento a largo plazo estuvo casi congelado, algunos bancos privados decidieron reducir sus tasas de interés y modificar condiciones para atraer nuevos tomadores.
Según datos del Banco Central procesados por la consultora Empiria, el desembolso de créditos hipotecarios en 2025 alcanzó US$3300 millones, el mejor registro desde 2018, aunque todavía lejos de los más de US$5000 millones anuales previos a la crisis.
Uno de los movimientos más destacados fue el del banco Santander, que redujo su tasa nominal anual del 15 al 9,5 por ciento, una baja de más de cinco puntos porcentuales. Sin embargo, esta baja vino acompañada de modificaciones en las condiciones de crédito: el financiamiento ahora cubre hasta el 70% del valor de la vivienda, en lugar del 80% anterior, y el plazo máximo se acortó de 30 a 20 años.
Santander representaba cerca del 10% del mercado hipotecario, pero su participación cayó al 4 por ciento. Con esta reducción de tasas, se espera que la entidad vuelva a aumentar su colocación. Sobre el motivo de la baja, fuentes del sector explicaron que "esta disminución responde a que el mercado se encuentra con una mejor situación de liquidez", en contraste con la segunda mitad de 2025, cuando las tasas superaron el 10%.
Qué otros bancos bajaron sus tasas de interés
Además de Santander, otros bancos mostraron ajustes que podrían impulsar el mercado. BBVA bajó su tasa al 7,5% para quienes cobran su sueldo en la entidad, una cifra que sorprende en un escenario acostumbrado a subas. También flexibilizó el ingreso mínimo exigido para acceder al crédito, reduciéndolo a un equivalente de cuatro salarios mínimos, alrededor de $1.387.200, una cifra más accesible para la clase media.
Por su parte, ICBC recortó sus tasas en dos puntos porcentuales para apuntalar el sector inmobiliario. Su tasa fija pasó del 14 al 12 por ciento, mientras que la preferencial bajó del 13% al 11%, buscando atraer a más clientes.
Otro dato importante fue la reactivación del Banco Ciudad, que, tras más de cuatro meses de pausa, volvió a ofrecer líneas de crédito hipotecario. Aunque las tasas actuales son más altas que antes de la suspensión, se posicionan como una opción competitiva para la Ciudad de Buenos Aires, con un 12,5% para el público general y un 9% para zonas específicas como el microcentro y el sur porteño.
