Las petroleras se llevan la renta de la guerra

Con el Brent en alza y Vaca Muerta en expansión, las petroleras se encaminan a ganancias récord por un evento externo: la guerra en Medio Oriente. El Gobierno podría captar parte de esa renta mediante un alza de las retenciones o una alícuota excepcional sobre las ganancias extraordinarias, pero Milei elige proteger a las petroleras y cargar el ajuste sobre el resto de la sociedad.  

29 de abril, 2026 | 00.05

Argentina va camino a ser un exportador de petróleo a escala mundial si a fin de año alcanza el millón de barriles diarios, un objetivo probable, más aún con el incentivo de un barril a 80 dólares, un nivel de precios que podría estabilizarse si culmina el conflicto en Medio Oriente.

En el primer trimestre del año, el saldo de la balanza energética fue positivo en 1.096 millones de dólares, monto que explica el 43% del resultado favorable del intercambio comercial global. En este lapso, el complejo energético realizó un aporte adicional de 294 millones de dólares con relación a igual período del año pasado.

En 2025, la balanza comercial energética fue superavitaria en 7.815 millones de dólares, la suma más elevada registrada en la serie histórica del rubro, según se desprende de los resultados del reporte de Intercambio Comercial Argentino, del INDEC.

Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

Durante el acumulado de los doce meses, las exportaciones de Combustibles y Energía totalizaron 11.086 millones de dólares, un aumento del 14,1% respecto al año anterior, aun en un contexto de precios internacionales del crudo a la baja, lo que fue compensado por mayores volúmenes provenientes de Vaca Muerta.

Estos resultados extraordinarios podrían ser todavía más fabulosos en 2026, con un saldo externo positivo de unos 13.000 millones de dólares si el precio del petróleo (Brent) se estabiliza en 80 dólares. Puede subir a 15.400 millones de dólares con un barril de 110 dólares. Más producción en Vaca Muerta con precios del petróleo en alza conforman un combo de rentabilidad extraordinaria para las petroleras y de mayor disponibilidad de dólares para la economía.

Un precio del crudo estabilizado en 80 dólares para 2026 (frente a los 60 dólares de base de 2025) actúa como un acelerador de rentabilidad para las petroleras con activos en Vaca Muerta. Imagen: Chat GPT.

Subir las retenciones a las exportaciones de petróleo

Este contexto brinda el marco general para afirmar que las principales empresas petroleras que operan en Vaca Muerta contabilizarán una ganancia extraordinaria a partir de un evento inesperado. 

Estas ganancias, por encima de los niveles sectoriales normales, no son producto de la innovación, del espíritu empresarial o de decisiones de inversión productivas. En estas páginas se detalló la propuesta de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT, por sus siglas en inglés). El líder de esta ONG, el premio nobel Joseph Stiglitz, explica que esas rentas “están impulsadas por eventos geopolíticos completamente externos a la empresa”.

Un instrumento sencillo para captar una parte de la renta petrolera son las retenciones a las exportaciones. Bajo el esquema vigente a inicios de este año (decreto 59), las exportaciones de crudo tributan una alícuota máxima del 8% cuando el Brent supera los 80 dólares. Sobre la base de las cifras mencionadas, con exportaciones de 13.000 millones se recaudaría 1.040 millones anuales por retenciones. 

Si las retenciones se elevaran al 15% —un nivel similar al del complejo sojero—, la recaudación saltaría a 1.950 millones de dólares, generando un ingreso fiscal extra de 910 millones.

Sin embargo, el Gobierno creó su propia trampa. La Ley Bases incluye una nueva normativa energética argentina (Ley 27.742) que prioriza la maximización de la renta mediante exportaciones libres y la competencia de mercado. Un aumento de retenciones podría ser interpretado por las petroleras como una violación a la seguridad jurídica.

Ganancias extraordinarias de las petroleras

El economista Gabriel Zucman, también integrante del colectivo ICRICT, publica un texto ilustrativo en su cuenta en Substack sobre las ganancias extraordinarias de las petroleras y sobre qué deberían hacer los Estados productores.

Zucman informa que el índice de acciones de las 120 mayores compañías de petróleo y gas del mundo —la mitad de ellas estadounidenses— aumentó un 30% en los primeros tres meses de 2026. Este incremento ya supera con creces el observado tras el estallido de la guerra de Ucrania y Rusia en 2022. 

Plantea que la paradoja es innegable: “En un momento en que reducir el uso de combustibles fósiles es más urgente que nunca, las recompensas financieras por continuar con la extracción nunca han sido mayores”.

Rescata afirmaciones reveladoras del presidente de Estados Unidos Donald Trump: “Cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero”, declaró con franqueza en marzo de 2026. Con “nosotros”, se refería a las compañías petroleras —principales financistas de su campaña— y a las familias poderosas dueñas de esas acciones. “Resulta difícil comprender la duración del conflicto en Irán si se ignora esta desagradable aritmética”, concluye.

En el primer trimestre del año, el saldo de la balanza energética fue positivo en 1.096 millones de dólares, monto que explica el 43% del resultado favorable del intercambio comercial global.

¿Qué se debe hacer?

Zucman menciona que, en 2022, la Unión Europea introdujo un impuesto del 33% sobre los beneficios extraordinarios del sector del petróleo y el gas, denominado “contribución solidaria”. Sin embargo, hace una advertencia: “el diseño (del tributo) importa, y la experiencia reciente demuestra lo fácil que es equivocarse en este aspecto”. 

Un factor clave es la evasión fiscal mediante la transferencia de beneficios a guaridas fiscales. Muestra que, según revelan las investigaciones de los economistas Alice Chiocchetti y Ninon Moreau-Kastler —investigadoras del EU Tax Observatory—, alrededor del 20% de las ganancias extraordinarias se transfiere a centros financieros extraterritoriales (guaridas fiscales).

Zucman dice que un enfoque más eficaz sería gravar a las empresas sobre sus ganancias extraordinarias globales, que son mucho más difíciles de manipular, en lugar de sobre las ganancias excedentes que declaran en un solo país. Concluye que “sería inaceptable que las principales petroleras que lucran a costa de nuestro planeta y que profundizan nuestra dependencia de los petroestados queden impunes, como ocurrió en 2022, con el alza del petróleo por la guerra entre Ucrania y Rusia”.

El saldo externo positivo de la balanza energética puede alcanzar unos 13.000 millones de dólares en este año si el precio del petróleo (Brent) se estabiliza en 80 dólares.

Los resultados de las petroleras argentinas

Sobre la base de los ejercicios presentados en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, elaboramos el siguiente cuadro de situación de las petroleras argentinas en 2025:

  • YPF: La rentabilidad registró un EBITDA (es un concepto habitual en el mercado sobre cuánto dinero genera realmente una empresa con su negocio principal, sin tener en cuenta cómo se financia, los impuestos que paga o cómo se desgastan sus equipos) ajustado de 5.009 millones de dólares, el más alto en 10 años. La producción de shale oil creció un 35% interanual, alcanzando los 165.000 barriles diarios y representando el 70% de su producción total de crudo. 
  • Pan American Energy (PAE): la compañía proyecta un margen de EBITDA del 41% para 2025. El resultado neto estimado para el ejercicio fue de aproximadamente 900 millones de dólares, y mantuvo una producción promedio de 103.000 barriles diarios, consolidándose como el tercer mayor productor de petróleo del país.
  • Pampa Energía: El segmento de Oil & Gas (exploración y producción) facturó 740 millones de dólares, un crecimiento del 19% respecto al año anterior. Logró un repunte productivo del 795% en petróleo gracias a su apuesta por el shale oil en áreas como Rincón de Aranda.
  • Tecpetrol: Aunque su fuerte histórico es el gas, en 2025 incrementó su producción de petróleo en un 41% mediante su expansión en la ventana de crudo de Vaca Muerta.
  • Pluspetrol: Fue una de las de mejor desempeño del sector, con un crecimiento del 86% en su producción de petróleo y del 194% en el segmento no convencional. Saltó al sexto puesto del ranking nacional de productores de crudo, con una extracción promedio de 36.000 barriles diarios. 
  • Vista Energy: Alcanzó un EBITDA ajustado de 1.596 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 46% respecto a 2024. Cerró el ejercicio con una ganancia neta de 719 millones de dólares, un salto del 50,5% comparado con el año anterior, y se posicionó como el mayor exportador de petróleo ligero, destinando el 61% de sus ventas al mercado externo.

Un precio del crudo estabilizado en 80 dólares para 2026 (frente a los 60 dólares de base de 2025) actúa como un acelerador de la rentabilidad para las petroleras con activos en Vaca Muerta. Con el Brent en este nivel, las petroleras argentinas lograrán captar plenamente la suba de precios internacionales.

A continuación, con un 2025 fabuloso como se detalló, el impacto proyectado en la rentabilidad y estrategia de cada empresa para 2026, también sobre la base de los informes de los balances presentados en la Bolsa por las compañías, es el siguiente:

  • YPF: Proyecta el mayor EBITDA de su historia en 2026. Prevé alcanzar exportaciones por 14.000 millones de dólares. Destinará el 70% de su inversión récord de 5.800 millones exclusivamente al shale oil para llegar a una producción de 250.000 barriles diarios hacia finales de año.
  • Vista Energy: Es la empresa con mayor sensibilidad positiva al precio del petróleo debido a su perfil netamente exportador. Con un costo de extracción de solo 4,4 dólares por barril, un precio de 80 dólares le permite mantener márgenes de EBITDA superiores al 65%. Proyecta un crecimiento de producción del 59% interanual.
  • Pan American Energy (PAE): Fortalece su flujo de caja para financiar proyectos estratégicos de exportación de GNL y expansión en la Cuenca Neuquina, manteniendo márgenes operativos cercanos al 41% registrados en 2025. 
  • Pampa Energía: El incremento de precio acelera el retorno de su fuerte inversión en Rincón de Aranda. Con 80 dólares por barril, el segmento de petróleo se convierte en un motor de ganancias tan relevante como su división de gas.
  • Pluspetrol: Tras aumentar su producción de petróleo en un 86% en 2025, el nuevo escenario de precios consolida su posición como el sexto productor nacional. La rentabilidad adicional será invertida en acelerar el desarrollo de sus bloques no convencionales.
  • Tecpetrol: Aunque es líder en la producción de gas en Vaca Muerta, el Brent elevado motiva a la empresa a intensificar su expansión en la ventana de crudo no convencional, buscando capitalizar márgenes más altos frente a la estabilidad del precio del gas local.

Milei no hará nada con las ganancias extras de las petroleras

El plan económico de Milei está haciendo agua por varios costados, pero en especial por una de las bases que más defiende, que es el superávit fiscal. El estancamiento de la economía con derrumbe del mercado interno está provocando una caída persistente de la recaudación en términos reales. Una de las opciones para evitar seguir con la reducción del gasto público, que acelera el círculo vicioso del ajuste permanente con elevados costos sociales y también políticos, es incrementar los ingresos tributarios.

El gobierno libertario no lo hará por una ideología obtusa y por convicción política, pero la opción de mejorar la recaudación la tiene a mano: aplicar una alícuota excepcional sobre las ganancias extraordinarias de las petroleras generadas por el evento inesperado de una guerra. Sería una medida pragmática, sin decir lo obvio: quienes lucran con la guerra deben pagar.