Las medidas económicas del presidente Javier Milei impulsan la destrucción del entramado productivo en todo el país. El presidente de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), Javier Martín, trazó un panorama preocupante al señalar que la provincia perdió "en los últimos dos años y medio unas 358 industrias y más de 8.000 puestos de trabajo".
El territorio santafesino, nodo estratégico del comercio exterior argentino, sufre las consecuencias del modelo nacional y provincial. Martín remarcó que esta situación genera una preocupación creciente de cara a lo que resta del 2026 debido a la falta de señales claras de reactivación económica. “No queremos descapitalizarnos", señaló durante la reunión mensual del Consejo Directivo que se realizó en la ciudad de Rafaela.
"Si perdemos industrias, después es muy difícil que vuelvan a abrir las persianas. Y cuando se pierden trabajos calificados, también se pierde mano de obra formada durante años”, sostuvo el titular de FISFE. Entre los principales problemas mencionó el deterioro de la infraestructura vial, el freno a la obra pública, los altos costos logísticos y las dificultades de financiamiento.
Para graficar la angustiante situación, también señaló que "hay sectores trabajando muy bien y otros con apenas un 40% de capacidad instalada”. Esta realidad que describe el dirigente industrial se refleja con claridad en los últimos datos oficiales. En marzo, la utilización de la capacidad instalada de la industria a nivel general alcanzó el 59,8%, lo que representó una mejora frente al 54,4% registrado en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, detrás de ese promedio se esconde la profunda brecha sectorial de la que advierte FISFE.
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Los sectores que se ubicaron por encima del promedio general fueron refinación de petróleo (86%), industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (70%), sustancias y productos químicos (69,5%) y alimentos y bebidas (61,6%). En contraste, quedaron por debajo productos minerales no metálicos (56,6%), edición e impresión (56%), tabaco (52,7%), industria automotriz (49,6%), caucho y plástico (41,3%), textiles (40,2%) y metalmecánica, excluyendo automotores, con 40%.
De esta manera, Martín planteó la necesidad de avanzar en una política industrial nacional que permita mejorar la competitividad de las empresas nacionales. “Argentina necesita insertarse inteligentemente en el mundo, pero también definir cuáles son los sectores donde tenemos diferencias estructurales con otros países competidores”, indicó.
Crisis en Santa Fe: desempleo y subocupación horaria
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó el informe "Mercado de trabajo" con los datos del cuarto y último trimestre de 2025 de los 31 aglomerados urbanos que releva la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Los datos revelados sobre los dos principales aglomerados urbanos de la provincia de Santa Fe muestran tasas de desempleo general que, por el momento, se posicionan por debajo de la media nacional, la cual se ubica en el 7,5% en el último trimestre de 2025.
En el Gran Rosario, la tasa de desocupación actual es del 6,5%, una cifra que coloca a la región del sur provincial en una posición de relativo alivio frente al promedio del país. Por su parte, el Gran Santa Fe exhibe un desempleo aún menor, registrando un 4,8%.
Sin embargo, detrás de estos niveles de desocupación controlada se esconden los verdaderos desafíos de ingresos y dinámica laboral de los que advierte el sector productivo. Si bien la tasa de actividad es alta y alcanza el 52,5% en territorio rosarino, la presión sobre el mercado de trabajo se manifiesta a través de la subocupación horaria, que golpea al 12,9% de la población activa (personas que trabajan menos de 35 horas semanales y desean trabajar más).
En el Gran Santa Fe, la problemática es diferente y se vincula a un mercado más frío: la tasa de actividad se ubica en apenas el 45,9%, una marca que se posiciona visiblemente por debajo del 48,6% del promedio nacional.
