El costo fiscal del RIGI para el Estado podría ascender a más de US$ 2.300 millones anuales

El costo fiscal anual es el gasto tributario que el Estado resigna al otorgar los beneficios del régimen a los distintos proyectos adheridos. El componente más significativo son las retenciones de exportación resignadas y el diferencial de alícuota de Ganancias.

18 de mayo, 2026 | 20.11

El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), la apuesta del gobierno nacional para concretar grandes proyectos que otorga beneficios aduaneros, impositivos y fiscales por 30 años, tendría un costo fiscal para el Estado que podría llegar a los U$S 2.362 millones anuales. El cálculo lo realizó el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en el informe “Estimación del costo fiscal anual de los proyectos aprobados del RIGI”, publicado en mayo.

Según el CEPA, el costo fiscal anual del RIGI es el gasto tributario que el Estado resigna al otorgar los beneficios del régimen. El informe describe distintos escenarios para establecer una proyección del costo fiscal, que están basados en proyecciones de exportaciones y distintos escenarios de los precios de los commodities a nivel internacional.

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El escenario base que diseñó el CEPA tiene un costo fiscal anual de US$ 1.813 millones estimado entre 2030 y 2033. Un escenario bajo, que implica una caída de alrededor de un 30% de las exportaciones, tendría un costo fiscal anual de US$ 1.307 millones. Y el “escenario alto”, con una suba del 30% de las exportaciones, tendría un costo de US$ 2.362 millones. La proyección estimada de exportaciones anuales es de US$ 20.841 millones.

En el caso del “Súper RIGI”, recientemente anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, CEPA advierte que la principal modificación que se conoce hasta el momento consiste en una nueva reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para los proyectos alcanzados, llevándola del 25% previsto originalmente en el RIGI al 15%. “La baja resulta particularmente relevante porque Ganancias constituye el segundo componente de mayor peso dentro del costo fiscal total asociado al régimen”, dice el informe.

12 proyectos

El informe hace un corte de análisis a principios de mayo, donde el Estado Nacional tiene aprobados 12 proyectos (al 18 de mayo hay 15 proyectos aprobados y 21 esperando el visto bueno) bajo el régimen, con una inversión comprometida total que asciende a aproximadamente a US$ 26.680 millones, de acuerdo con los datos del Informe 145 del Jefe de Gabinete de Ministros presentado ante el Congreso. 

El RIGI exige una inversión mínima de US$ 200 millones. Los 12 proyectos aprobados abarcan los sectores de energías renovables, hidrocarburos, gas natural licuado (GNL), minería de litio, cobre, oro y plata, siderurgia e infraestructura portuaria.

Cabe señalar que, según detalla el CEPA, “el gobierno no publica el costo fiscal del RIGI en el Presupuesto Nacional, sosteniendo la postura de que ´no hay afectación al equilibrio fiscal´ porque los proyectos no existirían sin el régimen. Sin embargo, la estimación independiente de la recaudación potencial resignada permite dimensionar el alcance del esfuerzo fiscal involucrado”.

Qué se tiene en cuenta para establecer el costo fiscal

El Estado no publica datos desagregados por proyecto ni estimaciones de gastos tributarios del esquema RIGI. Según CEPA, el impacto máximo del costo fiscal se espera entre 2029 y 2033. El costo por IVA pre-operativo y aranceles de importación, en cambio, es más elevado durante los años de construcción actuales (2025–2028)

La gran mayoría de los proyectos del RIGI están en la etapa de construcción, que va de 2024 a 2030. El costo fiscal calculado por CEPA suma:

  • Derechos de exportación resignados, que es la diferencia entre la alícuota de retenciones que pagaría el proyecto bajo el régimen general y la alícuota 0% (o reducida) aplicable bajo el RIGI.
  • Diferencial de alícuota del Impuesto a las Ganancias: el RIGI establece una tasa del 25% para los proyectos adheridos frente al 35% del régimen general. La diferencia de 10% sobre la base imponible neta de los proyectos “constituye recaudación resignada”, afirma el CEPA.
  • Exención de aranceles de importación sobre bienes de capital, repuestos e insumos: los proyectos no pagan arancel de importación sobre los bienes destinados al proyecto, en contraposición al arancel extrazona vigente (entre 10% y 35% según la partida arancelaria).
  • Costo financiero de los Certificados de Crédito Fiscal (CCF) emitidos para cancelar el IVA de la etapa pre-operativa: el RIGI garantiza la cancelación del Impuesto al Valor Agregado de inversiones mediante CCF sin necesidad de autorización de ARCA. El costo fiscal real equivale al costo de oportunidad del financiamiento estatal implícito en dichos certificados.
  • Diferencial en el cómputo del Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios: los proyectos del RIGI pueden computar el 100% de dicho impuesto como pago a cuenta de Ganancias, frente al 33% del régimen general.
  • Reducción de la alícuota sobre dividendos distribuidos a accionistas no residentes: que es un 7% durante los primeros 7 años y 3,5% con posterioridad.

¿Cuántos proyectos son nuevos y cuántos ya estaban en carpeta previamente?

El informe del CEPA subraya que “una revisión de los proyectos que se presentaron bajo el RIGI revela que no todos son iniciativas nuevas. De hecho, varios de ellos ya habían sido anunciados públicamente antes de la aprobación del régimen, lo que indica que su concreción no dependía del nuevo esquema de incentivos”. En total, de los 12 proyectos analizados, siete ya habían sido anunciados antes del lanzamiento del RIGI.

“En otras palabras, son proyectos que estaban en carpeta y que, al entrar en el RIGI, buscan beneficiarse de un marco normativo extremadamente favorable en términos fiscales, aduaneros y cambiarios”, detalla el CEPA. Como ejemplos, el relevamiento destaca que el proyecto de litio de la empresa australiana Galan Litihum había sido anunciado en 2023, al igual que el parque solar El Quemado de YPF, que ingresó al RIGI y fue inaugurado la semana pasada.

Además, YPF ya había anunciado el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en octubre de 2023. Se trata de un oleoducto clave para que se exporten grandes volúmenes de crudo desde Vaca Muerta. Ese mismo año, el gigante minero Río Tinto también había anunciado el proyecto de litio Rincón en Catamarca por US$ 2.744 millones.