La cantidad de personas en mora llegó en mayo de 2026 a 5,8 millones, lo que representa cerca del 28% de los 20,8 millones de adultos que mantienen algún tipo de deuda en la Argentina, de acuerdo con un informe de la consultora Equilibra elaborado sobre la base de datos del Banco Central y el INDEC.
El universo de personas endeudadas equivale, a su vez, a alrededor del 60% de la población mayor de edad, estimada en 34,7 millones. Esto implica que aproximadamente uno de cada seis adultos registra actualmente atrasos en el pago de alguna obligación financiera o no financiera.
Los datos muestran una fuerte expansión de la morosidad durante los últimos dos años, en un contexto de atraso del salario real. En julio de 2024 había 2,4 millones de personas con créditos en mora, mientras que en mayo de 2026 la cifra alcanzó los 5,8 millones. El incremento fue de 3,4 millones de personas, equivalente a una suba superior al 140%.
El crecimiento se mantuvo de manera sostenida durante el período analizado, aunque se aceleró particularmente a partir de los primeros meses de 2025. Hacia mediados de ese año, la cantidad de morosos ya se aproximaba a los cuatro millones y continuó avanzando hasta alcanzar el máximo registrado en mayo de 2026, precisamente frente a una caída del salario real privado registrado constante entre octubre y marzo pasados.
Del total de personas con atrasos, 2,9 millones tienen mora exclusivamente en obligaciones no financieras. Otros 1,6 millones presentan incumplimientos únicamente dentro del sistema financiero, mientras que 1,3 millones registran deudas impagas en ambos segmentos.
La categoría no financiera incluye a quienes mantienen compromisos con proveedores que no pertenecen al sistema bancario o financiero tradicional. En total, 5,3 millones de personas poseen exclusivamente este tipo de deudas, mientras que 7,8 millones están endeudadas únicamente con entidades financieras.
Además, 7,6 millones de adultos presentan lo que el informe denomina “partida doble”: tienen deudas tanto en el sistema financiero como en el no financiero. Dentro de ese grupo, 1,3 millones se encuentran en mora en ambos circuitos.
De esta manera, los morosos exclusivamente no financieros conforman la porción más numerosa del total, seguidos por quienes tienen atrasos sólo en el sistema financiero y por aquellos que acumulan incumplimientos en los dos sectores.
El Gobierno culpó a la gente por la morosidad: "No saben manejar sus ingresos"
En un alarmante intento por justificar el crecimiento de la morosidad que asfixia a miles de hogares, el vocero presidencial Adrián Ravier responsabilizó directamente a los usuarios de tarjetas y créditos por su situación financiera.
"A veces la gente misma se expone a riesgos de impago por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones", sentenció el portavoz, desligando por completo al rumbo económico oficial del estrangulamiento que sufren las familias ante el desplome del poder adquisitivo y el incremento del costo de vida.
La declaración del funcionario choca de frente con la realidad de una clase media golpeada por las tarifas, los despidos y la destrucción del salario, que en muchos casos se vio obligada a "tarjetear" comida o financiar saldos mínimos para llegar a fin de mes.
Frente al tendal de deudores, Ravier intentó matizar el impacto al señalar que la situación "preocupa, pero hay cantidad de iniciativas de los bancos de refinanciar", y pronosticó que "con el correr del tiempo y la baja de tasas esto se va a ir facilitando"; una respuesta de tono voluntarista que, lejos de calmar las aguas, traslada la solución al sector financiero.
