El cancionero de las canchas argentinas es reconocido mundialmente por su ingenio y su capacidad para reciclar melodías populares, pero pocos cantos poseen la transversalidad y la historia de "Vamos, vamos, Argentina". El cántico, que bajó desde las tribunas hasta convertirse en un emblema de la identidad nacional cada vez que juega la Selección, no nació en un paravalanchas ni fue una creación espontánea del tablón, sino que tuvo su origen en una propaganda peronista.
La melodía original se remonta a 1974, cuando el Gobierno Nacional lanzó una fuerte campaña publicitaria en los canales de televisión bajo el lema "Argentina potencia". La cortina musical del spot publicitario se titulaba Contagiate mi alegría, una composición de Ernesto Olivera y Fernando Sustaita, a la que años más tarde se le cambió la letra y se convirtió en el clásico cántico.
El jingle, con su ritmo ganchero y optimista, caló rápidamente en el inconsciente colectivo de la sociedad de la época, no pasó mucho tiempo para que la cultura del fútbol detectara el potencial de su métrica. Según Infobae, la hinchada de Boca Juniors fue una de las pioneras en apropiarse de la melodía en el ámbito local, adaptando los versos de la publicidad política para transformarlos en el clásico grito de aliento: "Vamos, vamos, Argentina, vamos, vamos a ganar...".
La barra azul y oro ya entonaba esta versión en los estadios domésticos bastante antes de que el país se convirtiera en la sede de la Copa del Mundo en 1978. El Mundial de ese año terminó de internacionalizar y fijar el tema de manera definitiva en el acervo cultural. Lo que nació como una pieza musical destinada a una campaña de comunicación estatal terminó convirtiéndose, mediante el tamiz de la pasión popular, en el himno de tribuna más representativo del deporte argentino.
La selección de canciones de La Sole para el partido de Argentina-Egipto
La cantante santafesina Soledad Pastorutti manifestó su respaldo a la Selección en la víspera del partido eliminatorio entre la Selección Argentina y la de Egipto por los octavos de final de la Copa del Mundo 2026. A través de sus canales digitales oficiales, la intérprete de Arequito difundió una lista de reproducción musical de diseño propio, orientada a amenizar la previa del encuentro deportivo utilizando de manera exclusiva composiciones del cancionero folclórico local.
La selección sonora propone un itinerario de carácter federal que acopla composiciones emblemáticas de la trayectoria de la propia artista con obras fundamentales de la música nativa, abarcando tanto creadores históricos como referentes de diversas épocas. El listado incluyó a figuras centrales de la música popular, destacándose las presencias de Horacio Guarany, Jorge Cafrune, Los Chalchaleros, Teresa Parodi, El Chaqueño Palavecino, Tamara Castro y Ramona Galarza.
