Un piloto debió reparar el daño ambiental ocasionado por el sobrevuelo no autorizado de un helicóptero en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, tras ingresar a baja altura en un área protegida donde habitan cóndores andinos, especie considerada vulnerable en la provincia de Córdoba.
La medida fue adoptada en el marco de un proceso de aplicación de alternativas al proceso penal, con la intervención de la Oficina de Medidas Alternativas al Proceso Penal de Córdoba, a cargo del fiscal Carlos Gonella y el auxiliar fiscal Gonzalo Fragueiro. La resolución incluyó la entrega de 30 pares de calzado técnico de trabajo destinados a los guardaparques del área protegida.
El hecho ocurrió el 15 de marzo de 2025 al mediodía, cuando un guía autorizado advirtió el ingreso en dos oportunidades de un helicóptero que sobrevoló a baja altura un Área de Conservación, en las inmediaciones del sector conocido como “Baño del Cóndor”, un sitio clave para el descanso y acicalamiento de estas aves. La aeronave fue identificada por su matrícula.
Si bien la conducta encuadra como infracción en el Código Aeronáutico, el Ministerio Público Fiscal consideró que el caso reunía condiciones para resolverse mediante una reparación integral del perjuicio. Inicialmente se contempló el pago de una suma equivalente a 9 millones de pesos. Sin embargo, tras dialogar con la representación de la Administración de Parques Nacionales, se optó por una solución orientada a una recomposición concreta: la compra y entrega de equipamiento necesario para las tareas diarias de los guardaparques.
La entrega se realizó en la sede de la Fiscalía General N°2 ante los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de Córdoba, con la participación de representantes del Ministerio Público Fiscal, de la Administración de Parques Nacionales y autoridades del parque.
El impacto sobre el cóndor andino
Las autoridades explicaron que la protección del Cóndor andino es prioritaria en la zona, donde se concentra diariamente un número significativo de ejemplares de distintas edades. En Córdoba, la especie presenta una población relativamente aislada y afectada por la pérdida de hábitat y la persecución, lo que la ubica en estado de conservación vulnerable.
Los sobrevuelos a baja altura pueden provocar estrés en las aves, inducir el abandono de áreas de descanso y alterar sus patrones de conducta y procesos fisiológicos, con impacto negativo en su salud. Además, existe riesgo de colisión con aeronaves, lo que puede derivar en mortalidad directa.
La situación se agrava si se tiene en cuenta que el cóndor andino posee una tasa reproductiva muy baja, tiene una cría cada dos años y alcanza la madurez reproductiva recién después de los seis años. Por ello, cualquier perturbación en áreas clave resulta especialmente sensible para la conservación de la especie en la región.
