Polémica en la realeza por lo que pasó con Máxima Zorreguieta en la Casa Blanca

Guillermo Alejandro y Máxima visitaron Estados Unidos y el encuentro con Donald y Melania Trump generó un veto total a preguntas.

16 de abril, 2026 | 16.07

Los reyes de los Países Bajos, Guillermo Alejandro y Máxima Zorreguieta, llegaron el último lunes a Washington para iniciar una visita oficial de tres días que incluye también paradas en Filadelfia y Miami. Lo que llamó la atención fue que, en un gesto poco habitual, pasaron la primera noche como invitados en la Casa Blanca, en lugar de alojarse en la Blair House, la residencia tradicional para dignatarios extranjeros, y el equipo de comunicación prohibió cualquier pregunta relacionada con el encuentro con Donald y Melania Trump.

El encuentro en la capital estadounidense incluyó una cena de gala con el presidente Donald Trump y la presencia del primer ministro neerlandés, Rob Jetten, quien formó parte de la delegación oficial. Este viaje se organizó como una invitación recíproca tras el encuentro del año pasado en un palacio real durante una cumbre de la OTAN, buscando fortalecer los lazos bilaterales.

Polémica en Países Bajos por lo que pasó con los reyes en Estados Unidos

Sin embargo, la visita generó un fuerte rechazo en los Países Bajos por el contexto internacional. En medio de la guerra en Medio Oriente y la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán, la oportunidad del encuentro fue duramente cuestionada. El humorista Arjen Lubach se burló de la situación y definió la cita como “la pijamada más extraña de la historia”, destacando la contradicción de celebrar en la residencia presidencial mientras Washington mantiene una postura bélica.

Parlamentarios opositores neerlandeses también manifestaron críticas severas, asegurando que los monarcas están quedando en el “lado equivocado de la historia”. Esta postura se reforzó con una petición ciudadana que exigió la cancelación del evento, reflejando un amplio malestar público.

Por su parte, Rob Jetten defendió la participación de la delegación en Washington a pesar de las amenazas de Trump contra Irán. Aunque calificó las declaraciones del presidente estadounidense sobre la posible destrucción de la cultura iraní como “muy preocupantes”, sostuvo que mantener el diálogo directo es más productivo que expresar rechazo con la ausencia. Frente a las presiones del Senado neerlandés, consideró que la hoja de ruta diplomática vigente debe continuar.

En cuanto a la agenda de los reyes, durante su estancia en Filadelfia visitaron la Escuela Secundaria Kensington, donde disfrutaron de una coreografía estudiantil y Máxima recibió dibujos de los alumnos, momentos que compartieron en las redes sociales oficiales de la Casa Real. También recorrieron el centro de alto rendimiento Jefferson Health, conociendo sus principales unidades médicas.