La reciente reforma laboral aprobada por el Congreso eliminó por completo el impuesto al lujo que gravaba a los autos 0 km con un precio de lista superior a 121 millones de pesos, aplicando un 18 por ciento sobre estos vehículos. Tras esto, una marca bajó el precio de algunos modelos en hasta 26 mil dólares.
Este impuesto, vigente desde los años 90 y modificado en 2014 para proteger la industria nacional, terminó afectando incluso a modelos de gama media fabricados en el país. El gobierno de Javier Milei ya había adelantado medidas al suspender la primera escala del impuesto y reducir la segunda, pero con la nueva reforma la carga tributaria desaparece totalmente.
Se espera que en abril se apliquen rebajas oficiales en los precios, con descuentos promedio que oscilarían entre 12 y 15 por ciento para los modelos alcanzados por este gravamen.
Qué automotríz anunció la baja de precios
Ford fue la primera automotriz en anunciar nuevos precios tras la reforma, con fuertes recortes en sus modelos de alta gama importados desde Estados Unidos. Por ejemplo, el Bronco 4x4 bajó su valor de 100.000 a 74.000 dólares, lo que representa una reducción de 26.000 dólares.
En tanto, el Mustang Dark Horse pasó de 97.000 a 75.000 dólares y el Mustang GT de 90.000 a 65.000 dólares. Estas rebajas superan las expectativas iniciales porque Ford suma un descuento extra derivado de un acuerdo comercial con Estados Unidos, que permitirá importar hasta 10.000 vehículos al año sin pagar el arancel del 35%. Aunque este convenio todavía no está reglamentado, ya impacta en los precios.
Por ejemplo, en diciembre la marca había disminuido en 10.000 dólares el costo de sus pickups grandes de la gama F-150 (versiones Lariat HEV, Tremor y Raptor), que ahora arrancan en US$ 80.000. Vale aclarar que las camionetas, consideradas vehículos de trabajo, no estaban alcanzadas por el impuesto interno, por lo que su ajuste previo responde a otras estrategias comerciales.
Otra compañía que anticipó los cambios fue DS, el fabricante francés del grupo Stellantis, que ya bajó el precio del DS7 E-Tense de US$ 90.000 a US$ 72.000. Desde Stellantis también miran con expectativa el acuerdo con Estados Unidos, ya que modelos de Jeep y Ram provienen de ese país y la medida podría facilitar la llegada de nuevas versiones para el mercado argentino.
Por ahora, otras marcas consultadas prefieren esperar la reglamentación definitiva de la reforma antes de modificar sus listas de precios y comunicar cualquier novedad.
