En medio del conflicto a nivel nacional entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y cámaras empresariales del sector, el servicio de transporte público de colectivos urbanos en la ciudad de Santa Fe ingresó en un nuevo escenario de tensión. A través de un comunicado, la seccional local del gremio se declaró un estado de alerta ante la falta de respuestas a sus reclamos salariales.
La medida fue adoptada de manera conjunta por la Junta Ejecutiva y el cuerpo de delegados del sindicato, quienes señalaron que las empresas incumplieron con el pago de la totalidad de la segunda cuota pactada en las mesas paritarias.
"Como es del conocimiento de todos, desde nuestra Junta Ejecutiva, juntamente con el cuerpo de Delegados, hemos venido reclamando mediante el diálogo, al incumplimiento de la totalidad de la segunda cuota pactada en paritarias asumidas por las empresas del transporte colectivo urbano de pasajeros de la ciudad de Santa Fe, sin lograr el resultado esperado", expresa el texto publicado.
Y agrega: "Por tal motivo, iniciamos un estado de alerta, en miras al inicio de acciones sindicales conducentes al cumplimiento de las obligaciones oportunamente asumidas por la patronal".
Según detalló el medio AIRE, este jueves habrá una reunión plenaria para ver los pasos a seguir y desde el gremio señalan que los empresarios no pagaron el total de una cuota de febrero. Desde Autobuses indicaron que "pagaron todo", pero aplicaron el descuento de un día de paro que se hizo en medio de la conciliación obligatoria.
Esta decisión se enmarca en un momento de máxima tensión en todo el país: la UTA insistió en la necesidad de actualizar los haberes de los choferes para evitar una mayor pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación. En ese marco, reclamó respuestas urgentes y advirtió que la situación comienza a tensarse cada vez más dentro de la actividad.
La conducción gremial también alertó sobre las consecuencias que podría tener la falta de acuerdo y sostuvo que la continuidad del conflicto podría afectar la normal prestación del servicio en el AMBA, donde millones de personas utilizan diariamente el transporte público para trasladarse.
En medio del ajuste de Pullaro, el peronismo presentó un proyecto para congelar el boleto de colectivo
Mientras el gobernador Maximiliano Pullaro ajusta el bolsillo de los trabajadores santafesinos, el bloque Justicialista del Concejo Municipal de Santa Fe presentó un proyecto de ordenanza para congelar la tarifa del transporte público de pasajeros en la ciudad de Santa Fe hasta el 31 de diciembre de 2026.
Según explicaron los ediles Jorgelina Mudallel y Jorge Andrés Fernández, el objetivo es brindar previsibilidad a los usuarios y evitar nuevos aumentos que afecten la economía de las familias que utilizan el sistema de transporte de manera cotidiana.
La propuesta surge tras la falta de avances en iniciativas anteriores que buscaban establecer límites a los incrementos del boleto en relación con la evolución de los salarios y la inflación.
“Venimos planteando desde hace tiempo que el transporte público necesita una discusión seria y responsable. Primero propusimos un tope para que los aumentos no superen la capacidad de pago de los vecinos y vecinas. No obtuvimos respuestas. Mientras tanto, el boleto siguió aumentando y cada vez son más las familias que tienen dificultades para sostener algo tan básico como trasladarse por la ciudad”, sostuvo Mudallel.
Hace algunos días, la Municipalidad de Santa Fe hizo efectivo el incremento del boleto de colectivo urbano, anunciado a comienzos de mayo. Con el ajuste tarifario, la tarifa plana pasó a costar $2.111,11.
Desde el bloque señalaron que, desde diciembre de 2023, la tarifa acumuló aumentos superiores al 800%, mientras que la inflación creció alrededor de un 303%. En ese contexto, advirtieron que el costo de la movilidad se convirtió en una de las principales preocupaciones para quienes dependen del servicio para trabajar, estudiar o acceder a distintos servicios.
