El superalimento rico en proteínas que los mayores de 60 años deben sumar a la dieta para no perder masa muscular

A partir de la tercera edad es común sufrir del debilitamiento de los músculos y huesos. El superalimento que ayuda a reforzarlos.

17 de mayo, 2026 | 13.38

Con el correr de los años es común que surjan problemas como el debilitamiento de los músculos y huesos. Aunque el envejecimiento es natural, la alimentación puede ser de gran ayuda para mantener el cuerpo activo durante más tiempo. En este sentido, el yogur griego es considerado un superalimento que puede ayudar en estos casos, gracias a su alto porcentaje de calcio y proteínas.

Al tener un mayor porcentaje de calcio y proteínas se convirtió en uno de los yogures más recomendados por los especialistas para cuidar los músculos y los huesos sin hacer cambios drásticos en la rutina. Lo mejor de todo es que es fácil de incorporar en desayunos, meriendas o, incluso, en comidas livianas durante el almuerzo y la cena.

El yogur griego es rico en calcio y proteínas.

Los beneficios del yogur griego: el superalimento que fortalece músculos y huesos

Gracias a su alto contenido de proteínas, el yogur griego ayuda a mantener y reparar los músculos, algo fundamental a partir de la tercera edad, momento en que la movilidad comienza a reducirse. A diferencia de otros yogures, tiene una textura más espesa porque atraviesa un proceso de filtrado que concentra mejor sus nutrientes.

Sobre su aporte de calcio, este es fundamental en materia de salud ósea. Con el paso de los años, los huesos pueden volverse más frágiles y aumentar el riesgo de problemas como la Osteoporosis. En este sentido, alimentos ricos en este mineral se vuelven necesarios llegada una cierta edad para mantener el organismo activo y fuerte.

Siguiendo con la línea de los beneficios, el yogur griego contiene probióticos. Estos microorganismos colaboran con la salud intestinal y la digestión. Asimismo, genera sensación de saciedad, algo que puede ayudar a evitar productos ultraprocesados entre comidas.

Cómo preparar yogur griego casero

Preparar yogur griego casero es más sencillo de lo que parece. El primer paso es elaborar un yogur natural básico, calentando un litro de leche hasta que esté tibia, sin que hierva, y luego mezclandola con dos cucharadas de yogur natural sin azúcar, para que actúe como fermento. Después, la preparación tiene que reposar entre 8 y 12 horas en un lugar cálido y tapada, hasta que tome consistencia.

Una vez listo, el yogur debe colocarse sobre un colador cubierto con una tela fina o filtro de café y dejarse escurrir varias horas en la heladera. Durante ese proceso elimina parte del suero líquido, lo que le da su textura espesa y cremosa característica. Cuanto más tiempo se filtre, más firme y concentrado va a quedar.