Antes de que empiece agosto, las redes sociales vuelven a llenarse de videos y recomendaciones sobre el llamado "ritual de la canela". En 2026, una de las fechas que más interés genera es el 8 de agosto (8/8), un día que, según distintas corrientes espirituales y prácticas vinculadas al Feng Shui y la numerología, tendría un significado especial para atraer prosperidad y abundancia. Sin embargo, se trata de una creencia espiritual y no de una práctica con respaldo científico.
Cada año, miles de personas realizan el ritual de la canela con la intención de atraer dinero, nuevas oportunidades laborales, bienestar y energía positiva. Aunque la versión más popular suele hacerse el primer día de cada mes, algunas corrientes recomiendan repetirlo el 8 de agosto, una fecha considerada especialmente favorable por el simbolismo del número ocho.
En la tradición del Feng Shui, el ocho está asociado con la prosperidad, el crecimiento económico y el equilibrio. Además, al repetirse la cifra (8/8), quienes practican estas creencias sostienen que se potencia la energía vinculada con la abundancia. Estas interpretaciones forman parte de sistemas de creencias y no cuentan con evidencia científica que demuestre su eficacia.
Cómo se realiza el ritual de la canela
El ritual es sencillo y requiere únicamente canela en polvo. La práctica más difundida indica que debe realizarse durante la mañana del 8 de agosto:
- Colocar un poco de canela en la palma de la mano.
- Ubicarse en la puerta principal del hogar, mirando hacia el interior.
- Soplar la canela hacia adentro de la casa mientras se expresa un deseo o una intención relacionada con la prosperidad.
- Dejar el polvo en el piso durante algunas horas antes de barrerlo.
Quienes lo realizan consideran que este gesto simboliza la entrada de nuevas oportunidades y energías positivas al hogar. A diferencia de otras tradiciones de agosto, como la caña con ruda o las ceremonias en honor a la Pachamama, el ritual de la canela no forma parte de una costumbre ancestral argentina.
Su popularidad creció en los últimos años gracias a las redes sociales y a la difusión de prácticas inspiradas en el Feng Shui, una filosofía china que busca armonizar los espacios para favorecer el bienestar. La elección del 8 de agosto está ligada al valor simbólico del número ocho dentro de esa tradición, considerado un número de buena fortuna.
