Una productora de maní frenó su producción y 70 empleados quedaron sin trabajo

La firma suspendió por completo la actividad luego de quedarse sin materia prima.

13 de julio, 2026 | 16.59

Una histórica empresa productora de maní decidió paralizar completamente su planta lo cual afectó directamente a 70 trabajadores, que en medio de la crisis económica que generó Javier Milei se quedaron sin su fuente de ingresos.

Se trata de la empresa Manisur S.A. que tiene su fábrica en la localidad de Santa Eufemia, en Río Cuarto, Córdoba. Esta medida golpeó de lleno a una comunidad cuya economía depende en gran medida de esa producción. Los trabajadores fueron despedidos y suspendidos.

Por qué Manisur frenó su actividad

Desde la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) explicaron que la empresa no consiguió reunir el volumen de materia prima necesario para sostener la campaña de procesamiento de este año, aunque habría manifestado su intención de retomar la actividad durante la próxima temporada.

Según explicó la delegada de UATRE Río Cuarto, Marcela Rodríguez al medio Villa María Vivo, el origen del conflicto se encuentra en la decisión del principal accionista de dejar de abastecer de producción a la planta.

La dirigente señaló que un empresario de Alejandro Roca había adquirido el año pasado la mayor parte de las acciones de Manisur con el objetivo de canalizar la producción de una nueva firma agroexportadora hacia las instalaciones de Santa Eufemia. La llegada del nuevo inversor había despertado expectativas de crecimiento e incluso impulsó mejoras e inversiones dentro de la planta.

"Estaban todos muy contentos con la llegada de este accionista, visitó las plantas, generó la esperanza", afirmó Rodríguez. Sin embargo, ese proyecto finalmente no se concretó y tampoco prosperó la posibilidad de incorporar producción proveniente de otros establecimientos, lo que terminó dejando sin materia prima a la fábrica.

Habitualmente, la temporada de procesamiento de maní se extiende entre ocho y nueve meses y constituye la principal fuente de empleo para decenas de familias de Santa Eufemia. Este año, en cambio, la actividad apenas logró sostenerse durante un mes antes de que la empresa resolviera paralizar completamente las operaciones.

Incluso, según denunció el gremio, algunos trabajadores ni siquiera llegaron a ser convocados para iniciar la campaña. La situación afecta a empleados con una extensa trayectoria dentro de la firma, muchos de ellos con entre 15 y 30 años de antigüedad.

"Estas familias, alrededor de setenta, han hecho de este su trabajo de toda la vida", sostuvo la delegada sindical al describir el impacto social que genera la paralización de la planta.

Por el momento, la empresa aseguró que su intención es reanudar la producción el próximo año, aunque todavía no brindó precisiones sobre los plazos ni sobre las condiciones necesarias para volver a poner en marcha la actividad.

Los trabajadores fueron despedidos y suspendidos.