Dormir con la tele encendida no es inofensivo, según la psicología

Dormir con la tele encendida es un hábito común que puede estar vinculado a la ansiedad y la necesidad de compañía.

26 de mayo, 2026 | 19.23

Muchas personas suelen quedarse dormidas con la televisión encendida, una práctica que a simple vista parece un hábito inofensivo, pero que desde la psicología puede estar reflejando algo más profundo.

Expertos en salud mental explicaron que este comportamiento nocturno está vinculado a cómo manejamos la ansiedad, el miedo al silencio y la necesidad de sentirnos acompañados o contenidos emocionalmente antes de dormir.

La psicóloga clínica Sarah Silverman detalló que “los programas conocidos pueden generar una sensación de entorno seguro y familiar”, especialmente para quienes atraviesan situaciones de estrés o soledad.

En muchos casos, el ruido constante de la televisión funciona como una herramienta inconsciente para calmar la mente y evitar que los pensamientos repetitivos o preocupaciones se apoderen de la noche.

Además, quienes crecieron en ambientes ruidosos o acostumbrados a dormir con sonidos de fondo suelen asociar ese ruido con una sensación de seguridad y compañía que el silencio absoluto no les brinda.

Por otro lado, el silencio total puede resultar angustiante para algunas personas, ya que al desaparecer los estímulos externos, el cerebro se enfoca más en pensamientos intrusivos o recuerdos pendientes, dificultando el descanso.

Sin embargo, aunque muchos sienten que la televisión les ayuda a conciliar el sueño, especialistas en neurología y sueño advierten que la luz azul que emiten las pantallas interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño.

Un estudio del Departamento de Neurología de la Universidad Northwestern, publicado en PNAS, reveló que la exposición constante a luz y sonido durante la noche puede afectar las fases profundas del descanso y procesos vitales como la regulación de la presión arterial y el metabolismo.

Por eso, aunque dormir con la tele prendida no indica un trastorno grave, es importante observar si este hábito perjudica la calidad del sueño o se vuelve una necesidad para poder dormir.

Los especialistas sugieren buscar alternativas que ayuden a relajarse, como reducir el uso de pantallas antes de acostarse o incorporar rutinas de relajación, para favorecer un descanso más saludable a largo plazo.

Cómo dejar de depender de la televisión para dormir: 4 consejos prácticos

1. Creá una rutina de relajación sin pantallas. Cambiá la tele por una rutina de 30 minutos que prepare tu cuerpo para dormir: tomá una infusión sin cafeína, leé un libro, escuchá música suave o practicá respiración profunda. El objetivo es que tu cerebro asocie esas actividades con "es hora de apagarse".

2. Usá sonidos alternativos. Si lo que necesitás es ruido de fondo, no hace falta que sea la tele. Probá con aplicaciones de sonidos de la naturaleza (lluvia, viento, olas del mar), ruido blanco o podcasts relajantes. Muchos celulares tienen modos "dormir" que atenúan la luz azul.

3. Programá el apagado automático. Si no podés dormir sin la tele, al menos evitá que esté encendida toda la noche. La mayoría de los televisores tienen función de apagado automático (timer). Configuralo para que se apague solo después de 30 o 60 minutos. Así te dormís con el ruido pero no afectás tus fases de sueño profundo.

4. Identificá la causa de fondo. La tele muchas veces es un parche para la ansiedad, la soledad o los pensamientos intrusivos. Si el hábito persiste, vale la pena preguntarse qué está pasando. Un profesional de la salud mental puede ayudarte a encontrar otras herramientas para manejar esas emociones sin depender de una pantalla.