El duelo por Messi: por qué lloramos su posible despedida del mundial, según un psicólogo

La despedida de Messi en los mundiales activa una profunda reacción afectiva en millones de argentinos.

23 de julio, 2026 | 20.59

Después de la derrota de Argentina en el Mundial 2026, las redes sociales se llenaron de homenajes y mensajes de despedida que evidenciaron algo más que el simple resultado deportivo. Muchos argentinos parecían estar procesando la posibilidad de haber visto por última vez a Lionel Messi en una Copa del Mundo, incluso antes de que el propio capitán se pronunciara sobre su futuro.

El psicólogo Sebastián Saravia (@psicoalpie) explicó que esta reacción va más allá del fútbol y se asemeja a un proceso de duelo por una pérdida significativa. “Sí, efectivamente hay que hacer un duelo, eso es innegable”, afirmó durante su participación en un programa radial, aunque aclaró que el duelo no es por Messi como futbolista, sino por lo que representa para quienes crecieron siguiendo su carrera durante dos décadas.

Por qué la partida de Messi de los mundiales se siente como una pérdida amorosa

Desde su debut en la selección mayor en 2005, Messi se convirtió en una figura que acompañó a varias generaciones en sus propias vidas, marcando momentos como finales perdidas, críticas, la consagración en la Copa América y el campeonato en Qatar. “Son veinte años; es más que una relación”, resumió Saravia, comparando esa conexión con una pérdida amorosa.

El psicólogo añadió que Messi se transformó en el “ideal del yo” para muchos, una figura con la que se construyen aspiraciones e identificaciones personales. Por eso, aceptar que su etapa en los mundiales puede haber terminado implica también reconocer el paso del tiempo y una parte de la historia propia.

En ese marco, también se explicó por qué surgieron rápidamente teorías conspirativas y versiones sobre conflictos internos en el plantel. Manu Jove, conductor de uno de los programa de stream de Infobae, destacó que estas explicaciones funcionan como mecanismos para evitar enfrentar la realidad deportiva. Saravia coincidió y señaló que las teorías conspirativas son una forma de negación, la primera fase del duelo, que amortigua el impacto emocional mientras aún no se acepta la pérdida.

En ese sentido, Roberto Fabián Ayala, ayudante de campo de Lionel Scaloni, desmintió los rumores sobre problemas internos y enfatizó: “Ha habido un equipo que te ha superado y listo. No hay que buscar más. Hay que hablar simplemente de fútbol”. Esta postura refleja la característica del ciclo actual: priorizar hechos y aceptar que en el alto rendimiento también se puede perder.

El duelo no es por el futbolista, sino por lo que representa.

El especialista aclaró que la negación es parte normal del proceso de duelo, pero advirtió que el problema aparece cuando esta etapa se prolonga y la necesidad de encontrar culpables reemplaza la aceptación. “Si estamos hablando de meses y alguien sigue pensando que hay una conspiración, ahí sí me llama la atención”, advirtió.

Lejos de presentar el duelo como algo negativo, Saravia lo vinculó con la profundidad del afecto: “Si yo no estoy enojado porque perdí algo, me parece rarísimo. Si hay un duelo es porque también he amado”. Así, la intensidad de la reacción habla menos del fútbol y más de la importancia simbólica que Messi tiene para millones de argentinos.

El fin de una era en las Copas del Mundo

Finalmente, el psicólogo introdujo un matiz clave para entender el debate: Messi aún no anunció su retiro de la selección, por lo que podría volver a jugar, pero parece estar cerrando su ciclo en los mundiales. “No es Messi con la Selección; es Messi con el Mundial”, explicó, señalando que el duelo verdadero es por el fin de una etapa que acompañó a toda una generación desde la adolescencia hasta la adultez.