Esta especie podría desaparecer si España no activa un protocolo para salvarla

Aunque no figura como especie amenazada, la anguila enfrenta una mortalidad alarmante en ríos valencianos por sequías y otros factores.

25 de junio, 2026 | 20.48

La anguila europea, un pez migratorio que históricamente ha formado parte de la pesca tradicional en la Comunidad Valenciana, enfrenta un serio declive en sus poblaciones, aunque todavía no esté reconocida oficialmente como especie amenazada en España. Los expertos advierten que la sequía y otros factores están generando una elevada mortandad en los ríos valencianos durante los meses más secos.

Acció Ecologista-Agró informó recientemente sobre la crítica situación que atraviesan las anguilas en los ríos Canyoles y Albaida, situados en la comarca de la Costera. Estos cursos fluviales, que siempre albergaron poblaciones estables, presentan episodios recurrentes de mortandad, especialmente en verano, cuando la reducción del caudal transforma tramos del río en pozas aisladas donde los ejemplares quedan atrapados y mueren por falta de oxígeno o por el aumento de la temperatura del agua.

Ante esta problemática, el colectivo ecologista solicitó a las autoridades que garanticen el mantenimiento del caudal ecológico durante los meses de sequía, asegurando un flujo mínimo constante que impida que las anguilas queden aisladas en zonas sin salida. Esta petición apunta a evitar la muerte masiva de ejemplares durante el verano.

Existe, sin embargo, una paradoja legal que complica la protección de la especie: la anguila no está incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, lo que permite que su pesca continúe regulada por cupos específicos. En contraste, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasificó en 2008 a la anguila europea como «en peligro crítico de extinción», el nivel más alto antes de su desaparición definitiva, con una caída poblacional estimada en más del 90 % desde la década de 1970.

La UICN clasifica a la anguila europea en peligro crítico desde 2008.

La paradoja legal de una especie en peligro crítico

El Gobierno central ha intentado en varias ocasiones incorporar a la anguila en el catálogo nacional de fauna protegida, lo que implicaría prohibir su pesca. Sin embargo, algunas comunidades autónomas, incluida la valenciana, se opusieron a esta medida por considerar que tendría un fuerte impacto económico y cultural en regiones donde la anguila es parte de la tradición pesquera. La última reunión entre el Ministerio para la Transición Ecológica y las autonomías terminó con el acuerdo de crear un grupo de trabajo para diseñar un plan estratégico que incluya a la anguila y otras especies migratorias como el salmón y el esturión, posponiendo por ahora la discusión sobre su protección legal.

Además de la sequía, otros factores agravan la crisis de la anguila en Valencia. La fragmentación de los ríos por presas, azudes y otras infraestructuras hidráulicas representa una barrera para su migración natural entre el río y el mar, un proceso esencial para completar su ciclo vital. Muchas anguilas no logran llegar al Mar de los Sargazos, lugar donde se reproducen, debido a estos obstáculos.

Las presas y azudes impiden su migración al Mar de los Sargazos.

La calidad del agua también juega un papel fundamental. En varios sistemas fluviales valencianos, el exceso de nutrientes provenientes de la agricultura genera episodios de eutrofización que reducen el oxígeno disponible, dificultando la supervivencia de los peces. Sumado a esto, la presión pesquera sobre las angulas, las crías de anguila, mantiene un alto valor económico y alimenta tanto el mercado legal como el tráfico ilegal hacia Asia, lo que añade una amenaza más para la especie.