Más de 700 animales marinos fueron rescatados tras decomiso en Ezeiza

Un envío desde Kenia con 721 peces e invertebrados marinos estuvo cinco días en condiciones críticas antes de ser incautado en el aeropuerto de Ezeiza.

22 de mayo, 2026 | 18.31

En el aeropuerto internacional de Ezeiza, las autoridades aduaneras decomisaron un cargamento con un total de más de 700 animales marinos que habían sido enviados desde Kenia, África, hacia Argentina con fines comerciales. Los ejemplares permanecieron durante cinco días en condiciones críticas dentro de bolsas y cajas, lo que generó una situación límite para su supervivencia.

La Fundación Temaiken fue convocada para llevar adelante un operativo de rescate de gran magnitud que duró más de 24 horas, destinado a salvar a 721 ejemplares pertenecientes a 102 especies distintas. Entre ellos se encontraban peces globo, peces león, estrellas de mar, pulpos, cangrejos, peces cirujano y peces mariposa, distribuidos en 33 bultos con un peso total de 538 kilos.

Qué dijo el director del área de fauna de la Fundación Temaiken

“Muchos ejemplares fueron extraídos de ecosistemas de arrecifes y llegaron al límite de supervivencia, ya que permanecieron durante días dentro de bolsas y cajas”, detalló Cristian Gillet, director del área de fauna de la Fundación Temaiken. El especialista explicó que cada organismo requirió un proceso individual para adaptarse y reducir el shock provocado por el transporte prolongado.

El operativo tuvo inicio el pasado lunes en la Terminal de Cargas del aeropuerto, cuando la División Control y Fiscalización Simultánea de la Dirección General de Aduanas detectó un envío que les resultaba sospechoso por contener estos animales. Tras más de 120 horas en condiciones adversas, varios ejemplares llegaron muertos y muchos mostraban signos graves de estrés y shock fisiológico.

Ante esta situación, la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, junto con Senasa y la Fundación Temaiken, implementaron un plan de emergencia para estabilizar a los animales. En el predio de Temaiken en Escobar, el equipo realizó un minucioso trabajo de identificación, conteo y tratamiento clínico, aplicando métodos como la administración por goteo para facilitar la adaptación a nuevas condiciones ambientales.

Muchos llegaron muertos y otros mostraban signos graves de estrés.

Desde la Fundación advirtieron que este decomiso no es un caso aislado simplemente, sino que es parte de una problemática creciente relacionada con el tráfico ilegal de fauna silvestre para su uso como especies ornamentales o mascotas exóticas. De hecho, este fue el tercer operativo de incautación de organismos acuáticos exóticos que recibe la institución en menos de un año.

El rescate de estos animales pone en evidencia la gravedad del comercio ilegal de especies marinas y la necesidad de fortalecer los controles para proteger la biodiversidad y el bienestar de estos organismos que sufren las consecuencias de traslados internacionales prolongados y condiciones inadecuadas.