Dudas y cautela en la industria aceitera por la baja futura de retenciones a la soja

Tras un llamativo tuit de CIARA, productores advierten que la medida puede generar especulación y llevar a postergar la liquidación de la cosecha.

21 de mayo, 2026 | 22.45

Lejos de la euforia, las primeras reacciones de la industria aceitera al anuncio de la baja futura de retenciones a la soja son de cautela y resquemor, mientras productores advierten que esta decisión puede generar especulación y ruido no solo sobre la próxima cosecha sino sobre la liquidación del stock remanente de la actual.

Sorpresivamente, Javier Milei anunció durante su discurso de este jueves por la noche en la Bolsa de Cereales que se implementará una nueva baja de retenciones al agro.

Por un lado, dio a conocer el Presidente, a partir de junio habrá una reducción de dos puntos en los derechos de exportación del trigo y la cebada, que pasarán del 7,5% al 5,5%.

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Al mismo tiempo, el mandatario anunció una baja mensual de retenciones de la soja pero recién a partir de enero de 2027, que podría variar entre 0,25 puntos y 0,50 puntos porcentuales por cada mes según la variación de la recaudación.

De este modo, Milei y Luis Caputo le lanzaron un importante guiño al campo en plena cosecha gruesa y cuando está por arrancar la siembra del trigo, luego de meses complicados por la persistencia del atraso cambiario y el alza de costos debido a la guerra.

La medida sobre el trigo y la cebada es la más virtuosa desde el punto de vista del Gobierno. Calculando que la tonelada de exportación de trigo está hoy a unos 240 dólares, es "una señal (a los productores) para darle una mejora de unos 5 dólares por tonelada", subrayó Javier Preciado Patiño, director de la consultora agro RIA.

Aunque Patiño aclaró que ese aliciente termina siendo relativamente marginal por la variación del precio base, resaltó en definitiva la medida tiene un costo fiscal bastante menor, de unos 35 millones de dólares para este año (tomando como referencia las 7 millones de toneladas que quedan por liquidar), o de solo 75 millones de dólares para la temporada 2026-2027.

José Luis Volando, vicepresidente de la Federación Agraria (FAA), destacó a El Destape que "el momento del anuncio (sobre el trigo y la cebada) es adecuado porque hay condiciones meteorológicas espectaculares para sembrar mucho trigo pero se proyectaba la siembra de un 20% menos, así que el Gobierno pretende estimular a los productores".

Las dudas de productores y cerealeras por la baja futura de retenciones a la soja

Pero, al contrario, la baja de retenciones a la soja a partir de enero generó dudas y reacciones encontradas en el sector. Así dejó trascender, entre líneas, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), que concentra a las corporaciones exportadoras del soja del país.

En un posteo escrito en X (ex Twitter) a las apuradas y con faltas de ortografía, la cámara cerealera comenzó destacando: "Celebramos la decisión de seguir con la baja de derechos de exportación en trigo y cebada y, en especial, en las bajas sobre la soja".

Pero, acto seguido, CIARA expresó un tono en exceso cauteloso, lejos del lenguaje de apoyo incondicional que suele usar cuando el Gobierno toma este tipo de medidas. "Colaboraremos con el Ministerio de Economía para buscar ver (sic) la forma más adecuada para que no genere efectos negativos en la comercialización", advirtió.

Un productor y representante del sector acopiador, que prefirió hablar en off, explicó qué es lo que probablemente lleva al resquemor de CIARA. Lo que ocurre, señaló, es que el escalonamiento mensual de la baja de retenciones a la soja favorece la especulación de los productores, dado que les conviene posponer la liquidación para obtener un precio algo mejor.

"Es una decisión rara anunciarlo con tanta anticipación y tan poca precisión. Mete ruido y es una torpeza. Es un dolor de huevos para la industria aceitera", expresó el productor mediante un cuidadoso uso elíptico del lenguaje.

En ese sentido, ejemplificó que si un productor estaba proyectando vender soja en noviembre, tras el anuncio de Milei le coviene esperar a marzo siguiente para ver si puede ganar algunos puntos menos de retenciones. Es decir, la medida puede impactar incluso en la liquidación del stock remanente una vez que termine la cosecha gruesa actual.

"Yo lo hubiera anunciado en diciembre", agregó el productor en referencia a la soja, apuntando a que el timing tuvo que ver con una lógica más política que macroeconómica.

En paralelo, Volando, festejó la futura baja de retenciones a la soja, pero advirtió que resulta insuficiente en el contexto de la disparada de precios por la guerra en Medio Oriente: "La rentabilidad del productor está muy ajustada por los aumentos en fertilizantes y combustibles. Es una medida que reconocemos muy válida, pero no es suficiente para recobrar la rentabilidad que necesita el productor", alertó el vicepresidente de la FAA.

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Javier Slucki

Periodista especializado en economía. También es columnista de economía y política en Crónica TV. Antes pasó por Bravo TV y BAE Negocios. Es recibido de Profesor en Historia por la UBA y de periodista en la Escuela ETER.