"Nadie puede cambiar el pasado, pero de la peor tragedia se puede extraer algo positivo si uno se lo propone." Esta frase es uno de los pilares emocionales de "Paula" (1994), el libro más íntimo y personal de Isabel Allende.
En diciembre de 1991, la hija de Isabel, Paula Frías Allende, fue hospitalizada en Madrid debido a una crisis de porfiria. Un error médico durante su tratamiento le provocó un daño cerebral severo que la dejó en un coma irreversible.
Isabel comenzó a escribir este libro en los pasillos del hospital, originalmente como una carta para que Paula, al despertar, no se sintiera perdida y supiera quién era ella y quién era su familia.
La frase aparece cuando Isabel empieza a aceptar que su hija no va a recuperar la consciencia. Representa la transición de la autora desde la negación y la desesperación hacia una resignación activa.
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El pasado: se refiere a la negligencia médica y a la enfermedad súbita que no se pueden borrar.
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Lo positivo: no implica que la tragedia sea "buena", sino que el sobreviviente tiene la responsabilidad de transformar ese dolor en algo que sirva a los demás o que le permita crecer. En el caso de Allende, ese "algo positivo" fue la creación de la Fundación Isabel Allende (que ayuda a mujeres y niñas en riesgo) y el propio libro, que se convirtió en un consuelo para millones de personas en duelo.
En sus propias palabras
Allende ha mencionado en entrevistas posteriores que escribir Paula fue lo que le permitió "salvarse" a sí misma. La tragedia de perder a una hija no cambió, pero el resultado positivo fue el descubrimiento de una fuerza espiritual que antes no conocía.
El párrafo completo de la obra "Paula" donde aparece esa reflexión es el siguiente: "Escucha, Paula, voy a contarte una historia para que cuando despiertes no estés tan perdida. [...] Tal vez al cabo de esta larga espera no seas la misma y tengamos que aprender a conocernos de nuevo, como si fuéramos extrañas. Nadie puede cambiar el pasado, pero de la peor tragedia se puede extraer algo positivo si uno se lo propone. No sé qué de bueno puede salir de todo esto, pero tengo la esperanza de que tal vez sea una oportunidad para volver a empezar".
Quién es Isabel Allende: la escritora chilena que convirtió el dolor en literatura
Isabel Allende nació en Lima, Perú, en 1942, pero es reconocida mundialmente como la escritora chilena más importante de las últimas décadas. Es sobrina del expresidente Salvador Allende y debutó en la literatura con "La casa de los espíritus" (1982), una novela que mezcla realismo mágico, historia familiar y crítica política, y que la consagró internacionalmente.
Su estilo se caracteriza por narrar grandes historias familiares con personajes femeninos fuertes, pasiones intensas y una profunda sensibilidad social. Entre sus obras más destacadas se encuentran "De amor y de sombra", "Eva Luna", "Hija de la fortuna" y "Retrato en sepia". Todas ellas exploran el amor, la memoria, la injusticia y la condición de la mujer en América Latina.
Más allá de la ficción, Allende también es una activista comprometida. En 1996 creó la Fundación Isabel Allende, dedicada a proteger los derechos de mujeres y niñas en situación de vulnerabilidad en todo el mundo. Su obra autobiográfica "Paula" (1994), escrita tras el coma irreversible de su hija, es uno de sus libros más conmovedores y un testimonio de cómo transformó el dolor más profundo en literatura solidaria. Hoy vive en California y sigue publicando con éxito sostenido.
