"Propofest": una testigo complicó a “Fini” Lanusse y al jefe, pero ellos cambiaron de estrategia

En medio de la investigación por el robo y consumo de drogas anestésicas que faltaban en el Hospital Italiano y habrían sido consumidas en fiestas y encuentros de amigos, los anestesistas acusados se defendieron de la declaración de una “testigo clave” y, aunque confirmaron su relación, criticaron al centro médico y a la asociación a la que pertenecían.

15 de abril, 2026 | 17.41

La investigación por el robo de drogas de quirófano que tiene imputados y embargados por 100 millones de pesos al anestesista Hernán Boveri y a la residente de anestesiología Delfina “Fini” Lanusse sumó en las últimas horas nuevas declaraciones y ampliaciones. Ante el Juez Javier Sánchez Sarmiento, los procesados volvieron a negar todas las acusaciones y, aunque confirmaron su relación sentimental, sostuvieron que el último testimonio incorporado en la causa tiene que ver con un ataque y venganza de una joven con la que Lanusse mantenía una amistad.

Los imputados hacen referencia a la declaración de una joven identificada como “Mechi” que es anestesista del Hospital Italiano y pocos días antes de la aparición del cuerpo de Alejandro Zalazar denunció a distintas autoridades del Centro Medico el robo de las drogas de quirófano y el consumo que llevaban adelante tanto Lanusse como Boveri. Esos datos fueron sumados a la causa con la declaración de la joven que explicó que era compañera de Delfina Lanusse como residente de anestesia y que desde hace más de un año conocía la situación. Contó que en febrero de 2025 supo por comentarios de “Fini” que ambos tenían una relación clandestina a escondidas de la pareja de él y que el mismo anestesista robaba las drogas del Hospital para que las consumieran juntos. Allí la testigo que con su relato se convirtió en “clave” para el avance del expediente, habló de propofol y de otras drogas como el fentanilo y las usadas en los quirófanos de la institución. 

Según la declaración, la amiga de Lanusse no dijo nada ni denunció porque temía que la señalen como mala amiga y porque pensó que podía ayudar a Lanusse con el problema del consumo, al tiempo que explicó que con el pasar de los meses fue viendo cómo “Fini” perdía peso y estaba mal anímicamente. En su relato, además, aseguró que toda la situación se fue agravando a partir de septiembre de 2025 y detalló que fue otra amiga la que también le advirtió que veía grandes cambios y problemas en “Fini”, lo que la preocupó mucho más. Esa amiga es nada más ni nada menos que Chantal “Tati” Leclerc, la joven residente de anestesia del Hospital Rivadavia imputada en la causa paralela que investiga la muerte por sobredosis de Alejandro Zalazar.

Para la investigación, la “testigo clave” sumó dos detalles que los investigadores consideran clave ya que dan un marco de conocimiento de la situación que no escapa a la situación. “Mechi” aseguró que un día de septiembre de 2025 se preocuparon porque “Fini” no respondía mensajes ni llamados y que esa situación había sido notada no sólo por ella sino también por su amiga “Tati”. Que la joven residente del Rivadavia aprovechó, dijo, para ir a la casa de “Fini” a buscar un bolso y unas pertenencias que se había olvidado y la encontraron en el piso, inconsciente y con una vía de suero colocada en su pie derecho. “Totalmente drogada”, fue una frase que incorporaron en la declaración a las autoridades del Hospital. Para la Justicia, ese detalle no pasa por alto ya que el anestesista Zalazar fue encontrado en el piso de su departamento de Palermo con una vía colocada en su pie derecho. 

Además, la joven contó que después de esa situación vio cada vez menos a su amiga y contó que durante las vacaciones viajaron por separado, por lo que un nuevo encuentro que la asustó se dio recién en febrero de este año. Según declaró, ya era comentario entre las amigas que a “Fini” la notaban como perdida, que no respondía llamadas ni mensajes y que la veían desorientada. Por eso contó que el 9 de febrero de 2026 fue a verla a su departamento y que pese a que era un día de mucho calor la recibió con un tapado cuando hacía más de 30 grados, lo que los especialistas consideran que tiene que ver con síntomas de la salida de un consumo de anestésicos. Allí, contó la testigo que “Fini” le dijo la frase “Hernán está loco” y que le contó que le había dado propofol y ketamina contra su voluntad.

Con todos estos datos, la joven que ahora es testigo clave en la causa juntó fuerzas y junto a dos compañeras de la residencia de anestesia del Hospital Italiano habló primero con una mujer identificada como Rita que es amiga de “Fini” y compañera dentro del entorno del Hospital y luego hablaron el subjefe de anestesiología Juan de Domini y el jefe del servicio, Gonzalo Domenech. Con estas declaraciones se activaron los protocolos internos y las instancias institucionales y hubo reuniones internas, evaluaciones y conversaciones y declaraciones ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires. Todo esto fue el 13 de febrero, una semana antes del hallazgo del cuerpo de Alejandro Zalazar en su departamento del barrio de Palermo donde además encontraron drogas que fueron robadas del Hospital Italiano.

Pese a que la declaración de la joven fue incorporada a la causa y ratificada por otros testigos, Delfina “Fini” Lanusse se defendió de las acusaciones y criticó la declaración asegurando que se trata de la versión “de una ex amiga” que según aseguró Lanusse “está mal psiquiátricamente” y dejó entrever que esa declaración y acusación tiene que ver con un encono personal y una venganza contra ella. En su descargo ante la Justicia, “Fini” aseguró que es una mujer “intachable” y repitió que “nunca robé nada”, al tiempo que insistió ante la Justicia que todo esto “es injusto porque quiero seguir siendo médica”. Así, la joven residente que fue desafectada del servicio de anestesiología del Hospital Italiano cuestionó que la “están criminalizando por una situación personal” sin explicar que su defensa es sobre la relación que mantenía con Hernán Boveri o si hacía el descargo por las acusaciones sobre el robo y el consumo problemático de drogas anestésicas, aunque ante la Asociación de Anestesistas la joven había confesado su problema de consumo de esas sustancias. 

Otro que amplió su declaración ante la Justicia fue el anestesista Hernán Boveri, acusado del robo de las drogas del Hospital Italiano y señalado por medicamentos y elementos de quirófano encontrados en su casa durante un allanamiento. Según su descargo, “las jeringas encontradas en la casa eran compradas en Farmacity” porque, dijo el anestesista, “estaba usándolas en un tratamiento oncológico que le hacíamos a mi perro que finalmente murió”. En su defensa, Boveri criticó duramente al Hospital Italiano y consideró que “no pueden demostrar la falta de propofol o de otras drogas” por lo que debería desestimarse la causa por la que hoy está imputado al tiempo que pidió que “se cite a declarar” al equipo con el que él trabajaba en el centro médico y también a quienes participaban de sus charlas y capacitaciones ya que el hallazgo en su casa también podría estar vinculado a ello. Además, el anestesista que fue desafectado del Hospital tras el escándalo, apuntó contra la Asociación de Anestesista por las declaraciones incorporadas al expediente ya que, según él, “nada de lo sucedido fue registrado: no se grabó la reunión, no se labraron actas, no se firmó ningún documento”, por lo que definió que todo lo que se dice “es una caza de brujas” ya que “el juez sólo se dedicó a imaginar” porque “no pueden demostrar faltante alguno”. En cuanto a su vínculo con Delfina “Fini” Lanusse, el anestesista aseguró que “fue una relación consentida, luego tergiversada y judicializada” y aseguró que “la renuncia no fue redactada” por él.

Ahora, la expectativa está puesta en el avance de las declaraciones y en saber si desde el Hospital acercarán documentos y pruebas a la Justicia para mantener la acusación contra el anestesista y la residente, al tiempo que fuentes cercanas al expediente mantienen la expectativa en conocer si el expediente por el robo de las drogas de quirófano puede unirse en algún punto con el expediente que investiga la muerte de Alejandro Zalazar y, ante esa situación, la situación de los imputados por defraudación por administración fraudulenta podría complicarse todavía más.