La historia de cómo el destino unió al Indio con la pizzería ricotera que será epicentro del velorio

Avellaneda, autodenominada cuna de la resistencia, se prepara silenciosamente para el estallido de la marea humana que se volcará este domingo. Y allí, la historia que conecta a una pizzería de barrio con el Indio.

06 de junio, 2026 | 16.18

Quién hubiera imaginado que una pizzería barrial y ricotera de Villa Domínico sería protagonista del epicentro del velorio al Indio Solari, quien recientemente pasó a la inmortalidad. Bueno, la introducción pareciera ser compatible con alguna de las historias narradas en la discografía redonda. Entre la tristeza y la algarabía, la euforia y la orfandad; así emerge la historia de "Redonditos".

El partido bonaerense de Avellaneda, autodenominada cuna de la resistencia, se prepara silenciosamente para el estallido de la marea humana que se volcará este domingo, desde las 11 de la mañana, sobre el polideportivo José María Gatica, ubicado sobre Bartolomé Mitre al 5000. Casi como una carambola del destino, frente al Parque Domínico se encuentra emplazada la pizzería "Redonditos".

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La pizza redonda y el luto

La pasión por Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota provocó un inédito punto de culto en el sur del conurbano bonaerense, fusionando la mística con la cultura de los bodegones de barrio. En Villa Domínico, los hermanos Leo y Fernando traspasaron su veneración por Indio hacia un exitoso emprendimiento gastronómico. Bajo el nombre de "Pizza Redonditos", el local se convirtió en un imán para los ricoteros, que son de buen comer.

Entrar a Redonditos es sumergirse por completo en un viaje conceptual dedicado a la banda más convocante de la historia. El diseño del espacio fue pensado minuciosamente por sus fundadores para ofrecer una experiencia que va mucho más allá de una simple salida.

Las paredes del salón están completamente decoradas con motivos, ilustraciones icónicas, afiches históricos y referencias directas al universo visual de Los Redondos, mientras que los acordes de sus canciones más emblemáticas suenan de fondo, musicalizando la velada de los comensales. El proyecto supo captar la identidad del barrio y la fidelidad del público ricotero, condición inseparable del conurbano bonaerense.

El bautismo del comercio estuvo marcado por la espontaneidad. En los momentos previos a la inauguración, los hermanos se encontraban indecisos respecto a la identidad. Leo relató que no sabían qué nombre ponerle hasta que intervino un allegado clave en el desarrollo estético del local. “Vino un amigo que hizo el mural del frente del local y nos recomendó que le pongamos 'No lo soñé'”, rememoró en alusión a la célebre frase de la canción Ji ji ji.

Sin embargo, la sintonía (tarea) fina con los vecinos redefinió los planes originales de marketing de una manera orgánica. El dueño de la pizzería explicó que la clientela del barrio impuso su propia denominación en el día a día. “La gente empezó a decir 'vamos a Redonditos', 'pedimos en Redonditos', y ahí tuvimos que cambiar el nombre y el packaging, detalló Leo sobre el momento en que decidieron oficializar la marca actual para adaptarla al lenguaje de sus comensales.

Leo definió la atmósfera que buscan construir al explicar que se trata de “un ambiente familiar” en el que buscan cuidar la experiencia de los clientes. “Tratamos de que todos los que vengan la pasen bien, que puedan venir chicos, gente grande; apuntamos a un público barrial”, dijo con orgullo.

Con su bandera de Villa Domínico y el logo PR combinado con una porción de pizza cruzando los colores argentinos, el viernes dijeron pressente en Plaza de Mayo para festejar estar juntos. En 24 horas, serán anfitriones de un suceso inequívocamente histórico.

A la espera de las bandas

Debido a la gran demanda y al crecimiento sostenido que experimentó el emprendimiento, los hermanos decidieron expandir la propuesta. Actualmente, Pizza Redonditos cuenta con dos sucursales estratégicamente ubicadas; la segunda posicionada en Salvador Soreda 4373, en pleno corazón residencial de Villa Domínico.

Sin embargo, la principal está emplazada sobre la neurálgica Avenida Mitre, lindera al Parque Domínico. Allí, este domingo, confluirá el pueblo ricotero, nutrido de huestes que provendrán de todas las provincias. El destino quiso que sea frente a Redonditos, último bondi a Avellaneda.

“Muy tristes estamos, pero es increíble cómo se dio todo; termina siendo un epicentro para miles”, afirmó Leo. Aún perplejo, expresó: “Nunca lo imaginábamos que llegue el momento de esta manera. Esperemos que la gente se comporte, cada uno duela como puede”.

A pesar del desborde y las lógicas dificultades operativas que impone semejante concentración de personas en las inmediaciones de los locales, la decisión fue mantener las persianas arriba: “Será un lío de gente pero no vamos a cerrar, queremos estar con la gente”. Y entre la emoción y el bullicio que ya se percibe, un pedido especial: “Ayer fuimos a la plaza, lo único que pido es poder estar cerca del Indio, poder entrar aunque sea un ratito”.

Él y su familia se ven atravesados por cruce de sensaciones, ya que consideró que la cercanía al luto popular es una "bendición, pero a la vez triste”. Por último, envió un mensaje de camaradería hacia toda la barriada redonda que se aproxima: “Esperemos todos tengan buen viaje y que se disfrute lo que se puede, no nos imaginamos lo que puede pasar mañana. Vamos a estar mañana, en este día y cada día, como decía Indio”.