Hallaron nueve pichones de una de las aves más amenazadas del país en un parque nacional

Encontraron nueve pichones de macá tobiano en el Parque Nacional Patagonia.

10 de julio, 2026 | 17.24

En el Parque Nacional Patagonia, ubicado en la provincia de Santa Cruz, confirmaron el nacimiento de nueve pichones de macá tobiano, una de las aves más amenazadas del país y de la que actualmente sobreviven apenas unos 700 ejemplares.

El hallazgo se produjo durante las tareas de monitoreo que se realizan en una laguna de la meseta del Lago Buenos Aires, donde también se registró la presencia de nueve parejas reproductivas. Se trata de un descubrimiento de enorme importancia, ya que representa una nueva oportunidad para recuperar una población que en las últimas décadas sufrió una fuerte disminución.

El macá tobiano es una de las aves más amenazadas del país.

Qué es el macá tobiano y cómo es el trabajo de conservación de la especie

El macá tobiano (Podiceps gallardoi) es un ave endémica de la provincia de Santa Cruz. Es decir, no existe de manera silvestre en ninguna otra parte del mundo. Además, necesita condiciones muy particulares para reproducirse, ya que únicamente nidifica en lagunas de meseta que cuentan con aguas de buena calidad y vegetación acuática, especialmente vinagrilla, una planta que utiliza para construir plataformas flotantes donde deposita sus huevos.

Entre sus principales amenazas se encuentran el visón americano, una especie exótica invasora que depreda huevos, pichones y adultos, y la gaviota cocinera, cuya presencia en las lagunas de la meseta aumentó en los últimos años. A esto se suman la degradación del hábitat y las alteraciones climáticas que afectan a la región patagónica.

Para proteger a la especie, el Parque Nacional Patagonia trabaja junto con la Fundación Macá Tobiano en distintas acciones de conservación, como el monitoreo de las lagunas donde podría reproducirse, el control de especies invasoras y la vigilancia permanente de las colonias reproductivas.

Tras confirmar la presencia de las nueve parejas y los nueve pichones, un equipo de guardaparques y especialistas instaló un campamento a 1.400 metros sobre el nivel del mar para custodiar la colonia durante toda la temporada reproductiva. Desde comienzos de febrero hasta mediados de abril realizaron guardias permanentes, enfrentando temperaturas bajo cero, fuertes vientos, lluvias y nevadas propias de la Patagonia austral.

Además de proteger a los adultos y a las crías frente a posibles depredadores, los llamados "guardianes de colonia" recopilaron información científica sobre la cantidad de nidos, el éxito de eclosión de los huevos, la supervivencia de los pichones y el comportamiento de la especie, datos que serán fundamentales para planificar futuras estrategias de conservación.

El trabajo también contó con el apoyo de perros especialmente entrenados para detectar rastros del visón americano, capaces de localizar huellas, madrigueras y otros indicios incluso en zonas de difícil acceso. Esa tarea se complementó con recorridas de los equipos técnicos y cámaras trampa distribuidas en puntos estratégicos del parque.