Una postal inédita del continente blanco: Justin Hofman, fotógrafo y especialista submarino con amplia experiencia en el Polo Sur, acaba de conseguir un registro que pocos creían posible.
Durante una travesía a bordo del National Geographic Resolution, logró filmar a una foca de Ross mientras nadaba bajo el agua. El propio Hofman publicó en sus redes que se trataría, con altísima probabilidad, de las primeras fotografías submarinas de esta especie.
El dato adquiere aún más relevancia si se tiene en cuenta que Hofman lleva 15 temporadas trabajando en la Antártida y que, en todo ese tiempo, solo había visto dos ejemplares de esta foca en total.
MÁS INFO
La más rara y pequeña de las focas antárticas
La foca de Ross (Ommatophoca rossii) está considerada la más pequeña y también la más rara entre las focas verdaderas que habitan el continente blanco.
Vive en zonas de hielo compacto al sur de los 60° de latitud sur, es solitara y extremadamente difícil de observar para los humanos. Por eso, su biología sigue siendo mucho menos conocida que la de otras especies del ecosistema antártico.
Su aspecto la hace inconfundible: ojos muy grandes, cuello grueso, cuerpo esbelto y franjas oscuras en el cuello y los laterales. Los especialistas creen que esas adaptaciones podrían estar vinculadas a su vida en aguas profundas, frías y con poca luz, donde la foca se sumerge para cazar peces y calamares.
Por qué estas imágenes son un hito
El valor de las fotografías no es solo estético. La dificultad para registrar a esta especie en su hábitat natural explica el entusiasmo que generó el hallazgo.
La foca de Ross puede bucear hasta casi 300 metros y permanecer bajo el agua durante más de 20 minutos, una combinación que vuelve extremadamente compleja cualquier documentación directa.
MÁS INFO
A eso se suma otro dato: la mayoría de los registros conocidos de esta especie se obtuvieron sobre el hielo, no mientras el animal nadaba.
Las imágenes de Hofman abren, por primera vez, una ventana a cómo se mueve y se comporta este misterioso mamífero en el ambiente donde pasa la mayor parte de su vida.
"Es un animal que casi no se deja ver. Tenerlo enfrente, bajo el agua, fue un privilegio", escribió el fotógrafo en sus redes, donde ya acumula miles de reacciones.
