Con la llegada del fin de semana largo de mayo, la provincia de Buenos Aires se convierte en un destino ideal para quienes buscan una escapada distinta sin alejarse demasiado. Entre viñedos, bodegas boutique, degustaciones guiadas y almuerzos de campo, el enoturismo gana cada vez más terreno como una de las propuestas favoritas para combinar descanso, gastronomía y naturaleza.
Desde Las Flores hasta Tornquist, pasando por Tandil, Berisso, Brandsen, Junín y Luján, distintas bodegas bonaerenses abren sus puertas con experiencias que incluyen catas dirigidas, recorridos por viñedos, maridajes con quesos y fiambres regionales, atardeceres entre copas y hasta alojamiento dentro de fincas.
7 lugares planes de enoturismo para el fin de semana largo
Una de las opciones más atractivas para quienes buscan una postal distinta es el “Sunset en la Bodega” de Bodega La Blanqueada, en Las Flores. Todos los sábados a las 18, la propuesta invita a recorrer la zona de elaboración de vinos y una cava construida con técnicas de bioconstrucción, mientras el atardecer cae sobre el paisaje rural. La experiencia incluye degustación con maridaje de quesos y funciona únicamente con reserva previa.
En Brandsen, Bodega Hocico Negro propone “Vinos y Turismo Rural”, una experiencia de fin de semana que suma degustación de vinos y quesos, paseo por un pueblo rural y almuerzo en restaurante de campo. Una opción ideal para quienes buscan desconectar de la ciudad y vivir una jornada completa entre gastronomía y tradición bonaerense.
Para quienes prefieren una escapada más extensa, en Tornquist aparece una de las bodegas más reconocidas del circuito, Bodega Saldungaray. Allí se realizan visitas guiadas de jueves a domingos y feriados, además de catas dirigidas los viernes y sábados por la noche. El recorrido incluye explicación sobre el proceso de elaboración, el terruño y degustación de vinos, mientras que las catas suman una experiencia sensorial más profunda acompañada por picadas.
Berisso también mantiene viva una tradición histórica con la Cooperativa de la Costa, uno de los espacios más emblemáticos del vino bonaerense. Las visitas guiadas permiten recorrer los viñedos y conocer el proceso de producción local, con degustación de tres vinos acompañados por productos regionales.
Tandil, otro clásico para escapadas gastronómicas, suma a Bodega Cordón Blanco, donde las visitas guiadas recorren tanto viñedos como bodega y permiten degustar entre uno y cuatro vinos según la experiencia elegida. La duración total es de una hora y media y no se suspende por lluvia, lo que la convierte en una alternativa segura incluso con mal pronóstico.
Una de las propuestas más originales aparece en Junín, con Bodega Las Antípodas. Allí no solo se puede degustar vino, sino también alojarse dentro de containers instalados en plena finca, combinando naturaleza, descanso y experiencia enoturística en una misma escapada.
Por último, en Luján, el Viñedo y Resto Zaffratelli ofrece una experiencia gourmet, degustaciones de cuatro vinos con maridaje, almuerzos con vista al viñedo y cenas por pasos los sábados por la noche, en un entorno pensado para quienes buscan una salida más sofisticada sin salir de la provincia.
Con cupos limitados y reserva previa en la mayoría de los casos, estas propuestas forman parte del calendario de Vinos Buenos Aires y consolidan al enoturismo como uno de los planes estrella para este fin de semana largo. Una excusa perfecta para brindar, descubrir nuevos paisajes y comprobar que no hace falta irse demasiado lejos para vivir una gran experiencia.
