El cuadro robado por los nazis que reapareció en Argentina podría exhibirse en el Museo del Holocausto: qué se sabe

La medida se llevará a cabo en caso de que la Justicia Federal decida que el cuadro "Retrato de una Dama" vuelva a manos de su heredera, Marei Von Saher. 

20 de mayo, 2026 | 20.06

Tras ser recuperado en una casa de Mar del Plata, el cuadro "Retrato de una Dama" que había sido robado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y que, por el momento, continúa en manos de la Justicia Federal, podría llegar a ser expuesto en el Museo del Holucausto de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de una decisión de la querella que representa a la heredera del cuadro, Marei Von Saher. Esto se llevaría a cabo en caso de que las autoridades judiciales resolvieran que la obra de arte volviera a manos de la mujer. 

Esta semana los abogados de Saher, Juan Ignacio Pascal, Guillermo Brady y Herberto Robinson visitaron el Museo y habrían dialogado con el director del Museo, Jonathan Karszenbaum, y la abogada del lugar, Valeria Elfman, para tratar de llegar a un acuerdo. En concreto, evalúan que la obra se ceda en calidad de préstamo a la institución. 

De acuerdo a Infobae, desde el Museo del Holocausto, se mostraron orgullosos de haber sido elegidos para exhbir posiblemente este cuadro que perteneció a la colección del galerista neerlandés, Jacques Goudstikker.  

"Es un honor haber sido elegido para exhibir una obra de estas características. Más allá de su valor artístico, representa un ejemplo concreto de restitución histórica y de preservación de la memoria", expresó el presidente del Museo, Marcelo Mindlin. 

En tanto, el ejecutivo también sostuvo que la potencial exhibición del cuadro "Retrato de una Dama" en la Institución tendría un "enorme valor educativo y simbólico" para las nuevas generaciones. 

Cómo se llevó a cabo la restitución del cuadro "Retrato de una Dama", robado por los nazis

El cuadro "Retrato de una dama" es una obra italiana pintada por Giacomo Antonio Melchiorre Cerutti en el siglo XVIII y que pertenecía al galerista judío Goudstikker. Durante la Segunda Guerra Mundial, la galería fue saqueada y éste fue uno de los cuadros que se robaron. La obra terminó en manos del oficial de la SS, Frederich Kadgien, quien se radicó en Argentina, particularmente en Mar del Plata.

El cuadro fue descubierto gracias a un aviso inmobiliario de un chalet ubicado en la ciudad costera. En una de las fotografías, se podía ver al cuadro de Goudstikker colgado sobre una pared. De esta manera, se radicó una denuncia penal y la querella ya pidió que el caso sea elevado a juicio contra la dueña de la vivienda, familiar de Kadgien, y su esposo. La acusación que podría pesar sobre ambos es la de "encubrimiento agravado en concurso con lavado de activos agravado".